INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Bef.

Una trayectoria en pro de la diversidad narrativa
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Edgar Aguirre
Bef se describe como un veterano de la contracultura por pertenecer al mundo de los subgéneros como el cómic y la ciencia ficción
Bef se describe como un veterano de la contracultura por pertenecer al mundo de los subgéneros como el cómic y la ciencia ficción
“En este mejor país, uno de nuestros grandes logros ha sido construir espacios de mayor tolerancia a la otredad en todos los sentidos; y una de las manifestaciones de esto, creo, es el hecho mismo de ser distinguido con este premio”.

Bef es un tipo que escribe novelas y dibuja cómics desde la Ciudad de México”, declara sobre sí mismo Bernardo Fernández ―en entrevista con Alternativas― como una respuesta corta ante la solicitud de compartirnos parte de su historia; y sí, existe una descripción mucho más amplia y profunda para conocer a este escritor, historietista, diseñador gráfico, dibujante y narrador, por mencionar algo de su extensa experiencia.

Desde pequeño, Bernardo ha sido un lector voraz, recuerda un hogar rodeado de libros, muchos de ellos infantiles y, por supuesto, cómics, mismos que eran la lectura principal para él y su hermano.

“Había una especie de graduación al libro para adultos (el primero que no tenía muñequitos), el primero que yo leí fue Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, desde entonces es uno de mis autores consentidos. Yo creo que no era la novela indicada para un niño de 11 años pero sí me deslumbró; hubiera preferido comenzar con Crónicas marcianas pero no. A partir de ese momento fueron un montón de lecturas...”.

Posteriormente llegó el descubrimiento de autores como Mary Shelley, Kurt Vonnegut, Jorge Ibargüengoitia, Ursula K. Le Guin, Paco Ignacio Taibo, Philip José Farmer…, toneladas de cuentistas de ciencia ficción y fantasía como él mismo lo menciona, sin faltar los referentes en el mundo del cómic como Frank Miller y Alan Moore, quienes fueron influencias fundamentales para Bef respecto a la vocación por este tipo de publicaciones y que ha mantenido a lo largo del tiempo.

Ya desde muy pequeño contaba con esta idea de convertirse en dibujante, sin tener muy claro entonces las diferencias entre la caricatura, ilustración, animación y cómic; finalmente eligió este último para desarrollarlo a nivel profesional de la mano del cuento y la ciencia ficción ―su gran amor literario―. Su labor gráfica arrancó con la realización de fanzines en la escena post punk de la ciudad de México a principios de los 90, periodo en el que también inició a publicar dibujos en El Universal; desde entonces la creación no se ha detenido.

En el 95 llegó Error de programación, cuento infantil de ciencia ficción que obtuvo una mención honorífica en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil; 10 años después, la vida del autor se transformó a raíz de Tiempo de alacranes, su primera novela policiaca, misma que fue galardonada con el Premio Nacional de Novela Negra ‘Una vuelta de tuerca’, durante su primera edición, abriéndole las puertas del mundo editorial. 

“A partir de ese momento empecé a publicar de manera sostenida y continúa prácticamente todos los años, no me he detenido, no he tenido años sin publicación formal desde entonces; así que para mí fue muy importante ese primer premio para esa primera novela que también fue premiada en España como mejor primera novela policiaca en la Semana Negra de Gijón. Entonces, han sido pocos premios pero para mí han sido muy sustanciosos y muy importantes”.

Bef se describe como un veterano de la contracultura por pertenecer al mundo de los subgéneros como el cómic y la ciencia ficción; y ha tenido que transitar un sinuoso camino, pues durante mucho tiempo, sobre todo en nuestro país, la historieta era relegada y vista como poca cosa en términos de alta cultura.

Un esfuerzo generacional, como lo expresa el autor, permitió el surgimiento de formas diferentes de historieta en México, dirigidas a nuevos y diversos públicos, con nuevos bríos que han permitido mantenerla vigente después de casi 130 años de existencia y ubicándola entre los grandes generadores de contenido para otro tipo de formatos como las series y el cine, “justamente porque es un medio poderoso, con nuestras dos más fuertes herramientas de comunicación: la palabra y la imagen”, asegura Bernardo orgulloso de ser parte de este logro colectivo, de pertenecer al grupo de autores independientes que dignificaron a la historieta para brindarle un espacio fuerte y propio en las librerías.

“A falta de haber sido el más talentoso, de todos creo que sí fui el más persistente o de los más persistentes"

Bef

“He pertenecido a una generación que nos ha tocado sacar de lo subterráneo a los cómics, de legitimarlos como una forma de narrativa, traerlos al centro de manera importante; la novela policiaca que siempre había estado en los márgenes, trabajar también la ciencia ficción y la literatura fantástica que habían sido relegadas en la cultura y en la literatura mexicana específicamente, durante mucho tiempo, y a las que he tenido la gran suerte de poderme dedicar. Hoy en día soy un narrador profesional, escritor y dibujante, y tengo el gran orgullo de dedicarme a vivir de imaginar cosas.

Ahora mi sueño es que todos los meses, o todas las semanas, tú llegues y, así como siempre hay nuevos libros y novelas, nueva oferta editorial de autores y autoras mexicanas, que siempre hubiera una novela gráfica, por lo menos una o dos de autores o autoras mexicanas; eso querría, que se sostuviera como una alternativa legítima de lectura. Englobaría también que siempre hubiera novelas policíacas y libros de ciencia ficción, escritos o dibujados, ese sería mi mundo ideal”.

Bef ha compartido su visión del mundo en más de una veintena de libros, en su mayoría basados en temas cotidianos, con referencias literarias, hechos históricos, con experiencias también; lo que evidencia que el escritor comparte, además, parte de sí. Ejemplo de ello es su novela gráfica más famosa, Habla María. Una novela gráfica sobre el autismo, un testimonio sobre el ser padre de una pequeña con autismo ―su propio testimonio―, una mirada a su intimidad, una mirada de amor que, además de visibilizar el tema, ha permitido ser una fuente de entendimiento, inspiración e inclusión.

Es esta calidad humana la que se percibe en este artista de los cómics, al verlo (aún solo en imagen), al cruzar palabra con él; es esta capacidad de empatía, aunada a aspectos como la disciplina, la persistencia y la convicción, lo que ha determinado, en muchos sentidos, su brillante carrera. “Si algún mérito tengo es haber sido coherente”. Hoy, esta correspondencia entre el pensar, el decir y el hacer, es retribuida con el Reconocimiento ‘Compromiso con la Letras’, homenaje que la Feria Nacional del Libro de León, en su edición 2021, brinda a Bef por su sincera y vasta aportación a la literatura y a la creación de lectores.

“A falta de haber sido el más talentoso, de todos creo que sí fui el más persistente o de los más persistentes; no tengo duda, es lo que me ha llevado al espacio en el que estoy, bueno o malo, importante o no. Creo que el camino, desde que me senté a escribir mi primer cuento hasta recibir este reconocimiento de la Fenal, es un camino de la persistencia y, en última instancia, de la disciplina, del trabajo, que es algo que para mí es muy importante.

Para mí no es sólo el reconocimiento a una trayectoria individual sino es el reconocimiento a un esfuerzo colectivo de mucha gente que hemos peleado porque estas cosas raras (me refiero a los cómics, la ciencia ficción, la literatura fantástica, la novela policíaca, la literatura infantil y juvenil) sean reconocidas como valiosas porque lo son; eso es lo que más me llena de honor”.

Bernardo Fernández posee muchas más historias que contar y compartir con lectores y lectoras; actualmente trabaja en dos proyectos: un cuento de hadas punk, en formato de cómic, para niños y niñas pequeñas; y una novela gráfica totalmente de ciencia ficción, algo que nunca había realizado pues, asegura, no contaba con la madurez creativa que domina hoy en día y que le permite dar este paso en su carrera.

Agradece ser un privilegiado que atesora el poder dedicarse al dibujo y la escritura. El camino continúa para seguir ofreciendo y recomendando nuevas posibilidades de literatura, para romper barreras y cánones, para resistir y dar empuje a la historieta como una forma legítima de narrativa, porque “es potencialmente una gran promotora de la lectura” y ―haciendo eco de las valiosas palabras de Bef―, porque “la gente que no lee cómic, de cualquier edad, adultos o niños, como la gente que no va al cine o que no va a los museos o al teatro, se están perdiendo de cosas maravillosas”.

Edgar Aguirre Edgar Aguirre

Comunicador con experiencia en producción televisiva y desarrollo de contenidos sociales y culturales. Se ha desempeñado en áreas de Comunicación y RRPP en asociaciones civiles y empresariales. Aprendiz de poeta y músico.