Arquitecto catalán amante de la naturaleza en sus orígenes, Antonio Gaudí pasaba mucho tiempo en una casa de campo por cuestiones de salud, esta situación le permitía pasar horas contemplando las formas naturales de las montañas, los bosques, las hojas, las plantas, los animales, etc. Gaudí aprendió a contemplar la naturaleza sin prejuicios, de una forma “ingenua y al mismo tiempo inteligente”, se dio cuenta de la magia que hay en ella y cómo ahí se encuentran grandes ejemplos de estructuras de gran eficiencia y belleza.
Esta pasión por entender las estructuras naturales lo llevó a trabajar con geometrías complejas como helicoide, hiperboloide, conoide; entendidas y extraídas de la naturaleza y después llevadas a los planos físicos en la arquitectura desde una mente disidente que no podía quedarse con las reglas geométricas básicas de la época.
“Cuando en 1878 culminó sus estudios en la Escuela de Arquitectura, el director, Elies Rogent, declaraba: «No sé si hemos dado el título a un loco o a un genio, el tiempo lo dirá». Era innegable que las ideas de aquel joven no eran una mera repetición de lo que se había hecho hasta el momento ni dejarían a nadie indiferente”; estas ideas lo convertirían más adelante en un ícono de arquitectura no solo española sino referente a nivel mundial.
Gracias a una mente inquieta que cuestionó los sistemas escritos y sellados por años, Gaudí logró una grandeza que ha impactado a generaciones y sus alcances aún se siguen investigando. Este fue mi caso al estudiar Arquitectura Biodigital, donde con software de algoritmos estudiamos el ADN de las plantas y animales, y así logramos entender —aunque no del todo— las estructuras utilizadas por él en la Sagrada Familia, pues desde el campo nos cuestionamos cómo logró, en 1882 y sin apoyo de la tecnología, diseñar en la nave central de la sagrada familia las columnas que se sostienen sobre estructuras arborescentes. Gaudí solía comparar las columnas con los árboles y los capiteles con hojas, así parece estar dentro un bosque, dentro de un lugar con magia, solo así lo puedo explicar.
Actualmente hay muchos arquitectos que buscan ser disidentes en sus áreas desde la innovación en la forma constructiva, buscando optimizar recursos reduciendo la mancha de impacto ambiental, otros usando la tecnología para hacer que las obras tengan ‘vida’, logrando adaptarse al ambiente, con formas geométricas complejas o conceptos sociales positivos e inclusivos.
Pero creo que la diferencia no es solo impactar con formas interesantes sino con formas que tengan un origen y un porqué, que dejen un legado de manera positiva aportando a mejorar en todos los ámbitos del desarrollo arquitectónico.
Referencias
Bassegoda, J. (s. f.). Antonio Gaudí Cornet. Centro Virtual Cervantes. Recuperado 4 de octubre de 2022, de https://cvc.cervantes.es/actcu...
Biografía de Antoni Gaudí. Casa Batlló. (2018, 29 mayo). ANAKRONICO. Recuperado 4 de octubre de 2022, de https://anakronico.wordpress.c...
