INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Niña, que ya eres en el mundo

Floreces del mundo, en medio del dolor y la alegría.
/assets/images/placeholder.png
Pablo García Mandujano

A Ariadna Sofía

Niña, que ya eres en el mundo.

El tiempo,

que hace crecer a los árboles

y a las hojas,

que enverdece a los campos,

y que saca al sol de su madriguera,

te hizo con la piel de las uvas,

y tan clara

y alegre como la amapola.

Niña traída de tan lejos,

de dos miradas encontrándose,

de dos corazones temblando

como si tuvieran miedo,

de dos cuerpos que se abrazan

como dos náufragos.

Tú, aguardadora y silenciosa,

al igual que el mediodía,

y que floreces de pronto,

como la primavera.

En medio del dolor y de la alegría

aconteces tú,

desconocedora de un amor

que en torno a ti da vueltas.

Niña, que ya eres en el mundo,

y que lloras

sin saber qué es el llanto,

y que encuentras refugio

en unos brazos que te esperan.

Brazos que se entregan,

como la tierra a la semilla,

como el sol a la espiga.

Brazos de una mujer

que llamarás MADRE,

con esa boca que después del llanto

busca el pecho.

Niña, ahora tan llena de silencio,

entre estos dos seres

que te aman

comienza tu viaje.

Pablo García Mandujano Pablo García Mandujano

Tengo 29 años y escribo desde los 13. He participado en concursos nacionales e internacionales en los géneros de novela, cuento y poesía. Mi entera educación ha sido realizada en la ciudad de Celaya, misma que interrumpí cursando la universidad con la firme idea de que era otro mi camino. Impulsado por los grandes autodidactas de la historia, me adentré en ese sistema.