INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

“Paisaje”, un reflejo del cuerpo femenino

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Redacción
Visibilizar las voces femeninas a través de la danza, ese es el objetivo de Territorios Coreográficos. Morras creadoras, proyecto que, curado por la reconocida bailarina Claudia Lavista, reúne cuatro coreografías de talentos de varias zonas de la República.

El espectáculo fue presentado en el 24 Festival Internacional de Arte Contemporáneo, FIACmx. En éste se muestran los proyectos de las directoras mexicanas Nandy Luna de Veracruz, que presentó SON recuerdos; Talia Hinojosa y Daniela Urías de Tamaulipas y Monterrey, que en coproducción representaron Heartbeat; Melva Olivas de Hermosillo con Paisaje y Diana Bayardo de Mérida interpretó Eco lado B. 

En entrevista con Rocío Reyes, intérprete de la pieza Paisaje, destacó que todas las participantes de Territorios coreográficos. Morras creadoras, han tenido la oportunidad de conocer a la curadora del proyecto, Claudia Lavista, a quien admiran por el trabajo que ha hecho en pro de la danza en México. 

Sobre Paisaje, Rocío cuenta que ha resultado muy cómodo compartir escena con tres colegas más en una pieza que refleja las búsquedas de un ‘paisaje’ sobre el cuerpo femenino. Lo siente como una tranquilidad, una sensación de estar en casa, en donde se pueden hablar de temas profundos e íntimos y sentirse seguras.

A Rocío, la danza le brinda un amplio abanico de posibilidades, pues le permite trabajar en proyectos donde juega un rol desde creadora escénica hasta preparar al equipo, cosa que disfruta mucho, pues le apasiona ser docente, bailarina y coreógrafa, gracias a que trabajar en el arte del baile la ha llevado a desarrollarse profesionalmente y como ser humano.

A pesar del trabajo tan arduo que conlleva una presentación, Rocío comenta que disfruta mucho su trabajo. Paisaje es una presentación que se llevó a exploración desde el año 2018, tuvo su debut en noviembre de 2019, y posteriormente, ha continuado en la investigación, pues no es únicamente ensayar y bailar, sino que se lleva a cabo una mesa que constantemente se pone en reflexión y se habla sobre las pautas de cada una de las escenas. La primera parte de esta pieza fueron reuniones, antes de descubrir qué tipo de movimiento tiene la obra, es saber lo que se quiere hablar. En Paisaje se pueden observar muchas densidades y calidades de movimiento que, posiblemente, no responden al lenguaje cotidiano de la danza contemporánea, pues está cargada de experiencias, emociones, memorias y pensamientos.

La directora de Paisaje es Melva Olivas, maestra, bailarina y directora. Rocío asegura que Melva tiene una línea que busca visibilizar las situaciones de la mujer en México, analizar el contexto, lo que les pasa; y a partir de la danza y las metáforas plásticas, generar una resonancia en el público. Busca reflejar momentos de los cuerpos femeninos en la actualidad, la compañía y la sororidad, y como cada una de las intérpretes parte de su experiencia, la pieza se convierte en algo tridimensional.

“Parece que es un gran reto, pero también requiere de una gran entrega, no solo pones tu cuerpo, las habilidades que le ha dado la danza, pero pongo también mi historia, mis experiencias vivas, mi linaje, mi energía, la relación que tenemos entre las intérpretes, entonces me parece que es algo fascinante el poder ser bailarina, creadora escénica, el poder estar en escena, saber que aunque siempre se dice que la danza es efímera y que solo es el momento, al contrario, la danza es muy real, la danza es muy viva, la danza está sucediendo en cada microsegundo, cada micro movimiento, por eso sigo bailando, es estar ahí, completamente presente”.

Actualmente, trabajar entre mujeres ya no es una competencia, pues han entendido que deben quitarse la idea de ser mejor que la otra. Los años les han permitido darse cuenta de que cada bailarín es único, y que la experiencia es más valiosa que la perfección, ahora, en vez de competir, se acompañan en la escena, y es una experiencia radicalmente mejor.