INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

¿Sueñan los latinoamericanos con historias de ciencia ficción?

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Jennyfer Cabrera Vega
La primera mitad del siglo XX fue la época de los clásicos de ciencia ficción donde encontramos escritores como Bradbury, Asimov, Orwell y Huxley. El nombre del género surge en 1926, aunque las historias se remontan al siglo XIX. Para la segunda mitad del siglo XX ya encontramos múltiples subgéneros, no sólo en la literatura sino también en el cine.

Llevamos casi dos siglos creando y consumiendo ciencia ficción, y la producción de este género en las últimas décadas ha sido sumamente prolífico. Entonces, ¿qué queda por decir?, ¿qué podemos esperar de los nuevos escritores de ciencia ficción?

Lo que se escribe hoy definitivamente no podría haber sido escrito en otra época. Por ejemplo, Ted Chiang, estadounidense nacido en 1967, escribió un cuento llamado La historia de tu vida, adaptado al cine con el nombre de La llegada. En esta historia, escrita magistralmente, habla del lenguaje, de la concepción del tiempo y de la relación de una madre con su hija. Este cuento no podría haber sido escrito sin los avances en lingüística y las nuevas teorías en física acerca del tiempo.

Las mujeres también tienen mucho que decir en este género. La primera obra que se considera de ciencia ficción la escribió, de hecho, una mujer: Frankenstein de Mary Shelley.

Uno de los ejemplos más extraordinarios de escritoras de ciencia ficción es Octavia Butler, nacida en 1946 y fallecida en 2006. Hablar de Butler es hablar de feminismo, de empoderamiento del pueblo afroestadounidense, de diferencias de clases sociales, pero también es hablar de amor, familia, relaciones sociales y de la esencia de lo humano. Butler representa a dos minorías importantes: las mujeres y el pueblo afroestadounidense. Empero, seguimos en un contexto geográfico anglosajón que es cuna del género, dónde existen premios como el Hugo y el Nébula para incentivar a los escritores, y donde se espera que el género prolifere.

Entonces, regresemos a nuestra realidad: ¿Sueñan los latinoamericanos con historias de ciencia ficción?

En Latinoamérica se ha considerado que no existe la ciencia ficción. Se ha hablado de que, al ser países ‘en vías de desarrollo’, este género nos ha sido inabordable. Nada más lejos de la realidad. Rodrigo Bastidas Pérez, compilador de la antología latinoamericana de ciencia ficción El tercer mundo después del Sol, escribe en el prólogo acerca de la negación que existe de este género en Latinoamérica. Se dice que aquí no podemos hablar de ciencia sino de fantasía.

Es cierto que no podemos esperar que lo que se escribe en Latinoamérica, en ciencia ficción o en cualquier otro género, sea igual a lo que se escribe en Estados Unidos y Europa. Nuestra realidad es totalmente distinta, pero es justamente eso lo que enriquece nuestra escritura. No nos falta ciencia para ficcionar; nos sobra imaginación, creatividad, voracidad y entendimiento. 

Bastidas habla de que la ciencia ficción latinoamericana no puede ser una copia subrogada de la anglosajona, sino que es en sí misma un género propio y potente. Nuestras sociedades tienen protagonismo en el mundo que estamos viviendo, en medio de nuestras propias pandemias y distopías.

 Espero que un día (que podría ser hoy) logremos celebrar con nuestra comunidad […] porque hemos recuperado la patente de un mundo y de un género que siempre nos ha pertenecido por derecho propio y que no estamos interesados en convertir en material exótico de consumo, sino en una tradición conjunta entre países que nos permita una comunión de experiencia. Concibamos un mundo en el que gracias a los conjuros del ciberchamanismo y los futuros andinos espaciales, ahora los guacamayos vuelen entre galaxias, canten himnos espacio-temporales y embellezcan con sus colores a nuestra madre universo. (Bastidas, 2021).

 La ciencia ficción latinoamericana no puede ser igual a la que se produce en otros contextos porque nuestra realidad es única, nuestra vida cotidiana, por sí misma, raya en la ficción. Pero visualizarla como un género ‘menor’, derivado de la ‘gran ciencia ficción anglosajona’, es realmente absurdo. La ciencia ficción latinoamericana es un género en sí misma, con su propia magia, y no es menos valioso por encontrarse en una zona geográfica que los países hegemónicos han decidido catalogar como ‘en vías de desarrollo’.

Los latinoamericanos soñamos fuerte, escribimos mucho y tenemos una voz potente. Apropiarnos de nuestros géneros y producciones nos coloca en una postura subjetiva distinta, como verdaderos creadores. Los latinoamericanos sí que sueñan con historias de ciencia ficción, y de muchas otras cosas.

Referencias. 

Bastidas, Rodrigo., (2021) Prólogo: Desmantelar patentes para crear universos propios. ‘El tercer mundo después del sol’. Bogotá, Colombia. Editorial Minotauro.

Caro, Adelaida, et. al., (2021), La novela de ciencia ficción: Una introducción. Biblioteca Nacional de España. En: http://www.bne.es/es/Micrositios/Guias/NovelaCienciaFiccion/Introduccion/

Fernández, Laura., (2020) Ted Chiang: “La ciencia-ficción hace creíble cualquier premisa de la filosofía”. Periódico El País. En: https://elpais.com/cultura/2020/09/18/babelia/1600425233_814535.html

González, Natalia., (2021), Octavia C. Butler: la afroestadounidense que desafió el mundo de hombres blancos que dominaba la ciencia ficción. Revista Afroféminas. En: https://afrofeminas.com/2021/06/22/la-afroestadounidense-que-desafio-el-mundo-de-hombres-blancos-que-dominaba-la-ciencia-ficcion/

Jennyfer Cabrera Vega Jennyfer Cabrera Vega

Originaria de la ciudad de Querétaro, su formación académica comprende la licenciatura en Psicología Clínica por la Universidad Autónoma de Querétaro y la licenciatura en Composición Musical por la Universidad de Guanajuato. Su desarrollo en la escritura literaria es relativamente reciente, aunque su afición por la lectura se remonta a sus primeros años de vida. Fue ganadora de los Premios de Literatura de León 2021 en la categoría de Cuento Corto. Su interés literario se enfoca, actualmente, en la mezcla entre realidad y ficción, la aparición de la perspectiva infantil en las historias, el uso de la ironía, el sarcasmo y la exploración de la musicalidad en el lenguaje.