Compuesta por una instalación de seis lápidas de granito blanco montadas sobre pasto natural. La artista inscribe en bajorrelieve sobre cada lápida conceptos clave como diversidad, derechos e identidad de género, cuestionando cómo estos términos pueden reproducir formas de exclusión.
El texto curatorial de la exposición fue escrito por Delia Galván, quien acompaña está propuesta con una lectura que profundiza en la carga simbólica de los materiales y conceptos presentes.
La obra plantea una pregunta incómoda pero necesaria: ¿hasta qué punto el lenguaje de la inclusión realmente transforma estructuras sociales, y cuándo se convierte en una nueva forma de exclusión? El uso de lápidas no sólo alude a la muerte, sino también a la permanencia simbólica de ideas que pueden inmovilizar en lugar de liberar. En palabras de la artista: “La obra pone en tensión los discursos actuales sobre inclusión, diversidad y justicia social, desde una mirada crítica, poética y profundamente simbólica.”
Sobre la artista: Alejandra Origel (León, Gto.) es artista visual y directora creativa en IMA Studio. Su trabajo aborda la relación entre cuerpo, imagen y sociedad desde una perspectiva crítica de la corporalidad hegemónica. Maestra en Diseño Fotográfico por la Universidad Iberoamericana León, ha sido seleccionada en importantes bienales como la Bienal Puebla de los Ángeles, Panorama Bienal de Arte Joven, y ha obtenido reconocimientos como el Premio de Adquisición en la Bienal Barco II de León (2023) y el Programa de Apoyo a las Artes Visuales en Guanajuato (2020). En 2024 fue beneficiada con la beca para jóvenes artistas de Randy Walz Memorial Fund con el proyecto Epitafios: Utopías Contemporáneas.