INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

ATL Café: un espacio que transforma

ATL Café es un refugio donde el arte y el café se funden con sentido.
/thumbs/39×39/authors/Edgar.png
Edgar Aguirre
En la zona norte de León existe un rincón en el que el café no sólo se bebe, sino que se vive. ATL Café no es una cafetería más: es un refugio creativo, una galería abierta, un taller de expresión artística y, sobre todo, una comunidad que cree en el valor del arte y el comercio justo.

Nuestro sitio del mes es un centro de valor donde convergen el arte y el café. Desde su concepción, el proyecto ha buscado generar un impacto más allá de lo comercial. Aquí no sólo se sirve café; se construyen redes y se teje comunidad en torno al arte, la educación, el emprendimiento y el consumo responsable, además de impulsar trayectorias y democratizar el acceso a prácticas artísticas que, en otros contextos, podrían resultar poco accesibles.

ATL Café parte de un modelo ético: el comercio justo. “Negociamos directamente con los cafetaleros de regiones de Oaxaca y Chiapas para garantizar que el recurso les llegue directamente a ellos”, explica Atl López, uno de sus fundadores. Su experiencia asesorando al sector cafetalero a través de ONGs internacionales permitió cimentar este compromiso, que luego encontró su complemento ideal en la sensibilidad artística de Fátima Salazar, cofundadora del proyecto. Juntos decidieron lanzar este concepto que diera impulso tanto a pequeños productores de café como a artistas locales.

Uno de los pilares de ATL Café —el arte— se ve reflejado a través de su galería, su taller y su escenario; es un espacio vivo donde cualquiera puede crear, sin importar su edad o experiencia. “Puedes ser artista desde que entras al lugar, puedes explayarte como artista”, dice Atl, quien cree firmemente en abrir puertas sin juzgar ni restringir: “Aquí nadie viene a decirte si lo estás haciendo bien o mal, porque al final el arte es la expresión del sentimiento y la comunidad”.

Las exposiciones temporales se han vuelto parte de la identidad del espacio; a lo largo de su trayectoria han albergado más de una docena de ellas: “Tenemos espacio para exposiciones amplias y para otras más pequeñas, y buscamos que el artista se sienta feliz. Obviamente hay una agenda, porque cada exposición dura entre uno y dos meses, así que se va agendando con antelación”, explica. Su selección se basa en la apertura y el respeto mutuo, pues cualquiera puede sumarse, siempre y cuando se mantenga el respeto entre personas e ideas.

La historia de su primera exposición es el reflejo de su filosofía: “Quisimos dársela a una niña que se iba a graduar de Artes Plásticas. Era su primera exposición y le costaba encontrar un espacio, por eso la impulsamos aquí. Vendió en su primera muestra y eso nos dio una energía muy bonita para seguir”. Desde entonces, han albergado obras de artistas de todas las edades, incluyendo la reciente exposición de un señor de 86 años que pinta acuarelas. El arte en ATL Café no tiene etiquetas ni filtros, podría decirse que: simplemente sucede.

Edgar Aguirre Edgar Aguirre

Comunicador con experiencia en producción televisiva y desarrollo de contenidos sociales y culturales. Se ha desempeñado en áreas de Comunicación y RRPP en asociaciones civiles y empresariales. Aprendiz de poeta y músico.

Tal vez te interese

Ver más