INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Cineastas mexicanas. Irrumpir para crear

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Yolanda Gutiérrez de Velazco A.
El cine liderado por mujeres en México es una realidad. Aún falta mucho camino por recorrer y un mayor reconocimiento de su talento y labor, pero se ha abierto una brecha en muchas áreas que no sólo influyen en las generaciones actuales, sino que son fuentes de inspiración para las futuras.

A lo largo de los años, la figura masculina ha permeado en la historia del cine mundial, adjudicando su ingenio y creatividad a sus inicios y perfeccionamiento. Si bien es cierto que los hermanos Louis y Auguste Lumière —creadores del cinematógrafo— y George Méliès —reconocido como el pionero del género de ficción— tuvieron un papel determinante, la aportación de la mujer ha sido relegada.

Tal es el caso de Alice Guy, visionaria, primera guionista y directora de cine, cuya visión artística y de negocios ha sido poco reconocida y valorada de tal manera que su nombre se ha diluido a pesar de haber realizado cerca de mil filmes.

Así como Alice hay diversos nombres destacados a lo largo de la historia del cine mundial, pero en esta ocasión me enfocaré en mexicanas que —desde la llamada Época de oro hasta el cine contemporáneo— han marcado una diferencia y dado pasos firmes en el quehacer cinematográfico. De antemano, ofrezco disculpas por la omisión de muchas de ellas, este espacio es un breve homenaje para todas y cada una de las que han brindado un aporte al cine en nuestro país, por muy pequeño que parezca.

En la Época de oro, la cineasta Matilde Landeta hizo su aparición; escribió, editó y produjo sus propias películas. Además, llegó a tomar importantes roles como asistente de dirección y guionista de famosos directores de aquella época como Julio Bracho y Emilio Fernández. En 1948, dirigió su ópera prima titulada Lola Casanovas, película por la que se vio en la necesidad de hipotecar su casa, ya que ninguna productora confiaba en ella por el simple hecho de ser mujer.

En aquellos años se destacó la labor de Carmen Toscano, directora, documentalista, editora, guionista (de cine y de teatro), poeta, productora y escritora, la cual también tuvo que lidiar con la censura, la falta de confianza y la incredulidad acerca de su capacidad. A pesar de ello, Toscano escribió, produjo y editó una importante obra en la historia del documental: Memorias de un mexicano.

En 1972, Marcela Fernández Violante, guionista y directora, incursionó en el séptimo arte dirigiendo diversas películas como Frida Kahlo y De todos modos Juan te llamas.  Fernández Violante ostentó la distinción de haber sido la única mujer que consiguió sostener una carrera como cineasta en un medio muy poco propenso y bajo condiciones adversas.

En una época en la que el rol de la mujer en el cine reflejó principalmente las fantasías masculinas, a través del erotismo y la sensualidad, las cineastas iban a contracorriente y exponían tramas diametralmente opuestas a partir de contextos sociales históricos haciendo una crítica al machismo.

Otro nombre con mucho peso e influencia fue la peculiar actriz María Elena Velasco, cuyo personaje La India María, que se caracterizaba por exagerar los estereotipos indígenas, le valdría un lugar en el imaginario colectivo.

Durante esos años, también se destacó el trabajo y labor de las cineastas mexicanas Dana Rotberg, directora, profesora, fotógrafa y guionista, quien codirigió el documental Elvira Luz Cruz, pena máxima; Marisa Sistach, reconocida por el multipremiado largometraje Perfume de violetas, cuya formación en antropología influyó notablemente en su filmografía; y María Novaro, la directora mexicana con mayor número de largometrajes y premios.

El cine de Sistach y Novaro, sin duda, es un referente en la actualidad, y se caracteriza por mostrar a una mujer libre de ataduras, disfrutando su sexualidad sin temores ni remordimientos. Sus personajes femeninos rompen con los modelos estereotipados.

Recientemente ha surgido una nueva ola de cineastas cuyas producciones han tenido mucha proyección a nivel internacional. Tal es el caso de Tatiana Huezo  —destacada por su documental La tempestad—, quien fue ovacionada recientemente en Cannes por su largometraje de ficción Noche de fuego. 

A esta lista se pueden agregar mujeres comprometidas, perseverantes y ávidas de llevar sus historias a la pantalla grande tales como Mariana Chenillo (Cinco días sin Nora y Paraíso); Claudia Saint-Luce (Los insólitos peces gato);  Natalia Beristaín, (No quiero dormir sola, Los adioses); Alejandra Márquez (Semana santa, Las niñas bien); y Lucía Carreras (Tamara y la Catarina), cuyas películas nos hacen vibrar, transportarnos a otras épocas, emocionarnos u observar del otro lado del espejo —o del vidrio en el caso de Lilia Avilés, con La Camarista—. 

Finalmente, no podía dejar pasar a la guanajuatense Fernanda Valadez, directora, guionista y editora que se ha convertido en una de las grandes  promesas del cine, en gran parte por su película Sin señas particulares, la cual ha sido acreedora a múltiples nominaciones y premios en festivales de cine dentro y fuera del país, y que actualmente se encuentra exhibida en varias salas de la República. 

La película fue acreedora a 16 nominaciones en los premios Ariel y se postula como una de las favoritas para representar a México en los premios Oscar.

Algo muy significativo es que, en dicho largometraje, Fernanda optó por trabajar mayormente con mujeres, tales como Astrid Rondero, coguionista y coeditora; Claudia Becerril, cinematógrafa; Aura Getino, continuista; Dalia Reyes, directora de arte; y Clarice Jensen, compositora, entre otras.

El estado de Guanajuato también se ha caracterizado por el crecimiento de jóvenes cineastas que, desde la licenciatura, comienzan a hacer sus pininos. Además, hay espacios como el Festival de Cine de Guanajuato (GIFF) o el Lab KinoRoom que favorecen las condiciones para poder hacer y disfrutar del cine.

Aunque el camino es largo y aún falta mucho para lograr la equidad y el peso que tienen los hombres en la industria en México, la realidad es que ha habido un incremento de mujeres haciendo o exhibiendo cine. Algunas universidades destacadas, como el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) o el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), se han sumado a estos esfuerzos y actualmente hay un mayor número de mujeres, en algunos casos, superando el 50%, lo cual indica que en un futuro no muy lejano veremos a más mujeres mexicanas dando de qué hablar.

Yolanda Gutiérrez de Velazco A. Yolanda Gutiérrez de Velazco A.

Comunicóloga y productora audiovisual enfocada en cine. Integrante de 4am Films. Actualmente labora en el área de Comunicación del Instituto Cultural de León. Tomó cursos de Realización cinematográfica y guionismo en el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).