INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Conceptos para discutir nuevas tendencias en el arte en sobremesa

In Memoriam para Randy Walz
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Jaime A. Baillères
Vivimos en tiempos en que la contemplación —sobre todo la mediática— nos ha rebasado en ciertas áreas de nuestra práctica social, que a veces, caemos en una idiocia, ese mundo de ideas compartidas (algunas demenciales) que luego no nos permite poner en cotejo la diferencia entre lo novedoso y lo presente; problema fundamental para entender lo que nos atañe en el arte contemporáneo y sus vanguardias, si acaso las hay.

El problema y discusión sobre lo contemporáneo y su relación con la inclusión y la exclusión social no es poca cosa, por tanto, en el arte se suscitan también discrepancias y delimitaciones en sus campos de acción.

Al filólogo Michele Pallottini lo escuché decir en alguna ocasión que «cuando se vive la tolerancia, no todos están contentos con ella, puede ser incómoda en ocasiones. Por lo cual, es necesario no poner al margen que uno de los riesgos de nuestro tiempo es el de la idiotez, idiotez en su sentido original del concepto griego de ideas compartidas pero no corroboradas». Por tanto, en la medida en que seamos capaces de confrontar nuestras necesidades y nuestros saberes sin llegar al argumento beligerante, en ese tenor, la posibilidad del cruce de ideas y la intercultura se consolida en uno más de los abrevaderos de crecimiento social en el arte.

Se cree de manera fácil o simple que el problema del arte actual es que la conceptualización ha rebasado al objeto del arte. Pero se pone al margen que también el sujeto del arte, desde hace tiempo ya no vive para ver su nombre inscrito en letras de oro en el panteón de los(as) ilustres; lo que es más, no les importa lo trascendente del objeto y sujeto del arte.

Por un lado, tenemos al anonimato como una forma contemporánea de hacer arte sin que por ello se tenga que estar bajo los reflectores; por otro lado, la muerte del autor sigue vigente aunque no haya sido ocurrencia de anteayer. Por lo cual, una nueva forma de hacer arte ya no solo es lo conceptual, sino pasar a la anomia

Quizá llegamos a los tiempos en que el personaje ignorante termina por ser una divisa de intercambio en los nuevos símbolos del arte, pues el que ignora es una cifra que tiene el poder de subirse sobre los hombros de los gigantes. Entonces, el público termina por ser el que dicta la norma y el arte se vuelve divisa en los pequeños malls que hay en la entrada de cualquier museo de arte actual. Por lo cual, una nueva tendencia en el arte se puede encontrar en ese carácter epistémico que tiene una vajilla para el té que se compra en el Museo de Arte Moderno, MoMA o en el maletín ejecutivo con colores Rothko.

Es muy de nuestro tiempo ser etnógrafo(a) de ocasión. Por un lado están los gambusinos que viven con becas y que si no las ganan caen en desgracia, se les acaba la inspiración, o aquellos(as) que para ganar una beca piensan coyunturalmente en los indígenas y hacen la nota etnológica para convencer a curadores(as) que evalúan propuestas. Curadores(as) que viajan por todo el mundo menos por donde están los nativos. Son disidentes y marginales, ambos, tanto artistas como curadores. El devenir hegeliano está ahora más presente que nunca en el arte, porque están los que hacen del tianguis su nuevo taller gnoseológico, pues cada objeto es un hallazgo-cultura, y de ahí, se pasa a la idea del retro, el homenaje al abuelo, etc.

En resumen, habremos de tomar nota, el arte actual no es más nuevo que el del siglo pasado en sus inicios, pero ahora lo podríamos nombrar de otro forma: arte de idiocia, arte de anomia, arte becario, arte somático, arte de conmiseración, arte geriátrico y sobre todo, arte heteronómico. Atrás quedaron los tiempos en que hacíamos lo mismo, pero como dice Joaquín Sabina al hablar de los antiguos ladrones “ya no lo hacemos con elegancia”.   

Jaime A. Baillères Jaime A. Baillères

Fotógrafo desde hace 43 años. Sociólogo con especialidad en Estudios Culturales y Doctor en Arte. Actualmente es profesor e investigador de la Universidad de Guanajuato, donde imparte cátedra de Historia del Arte y Narrativas Cinematográficas.