La danza es una expresión que se da en todas las sociedades, llegando a ocupar un lugar preponderante en muchas de las actividades que se dan tanto en lo artístico, lo festivo y lo religioso.
En todas sus manifestaciones y géneros ha ganado cada vez más espacios y ha visibilizado sus prácticas en la ciudad, tomando nuevos escenarios y convocando a todos los públicos. El movimiento dancístico representa tendencias desde las expresiones tradicionales hasta las nuevas propuestas donde se incluyen otras áreas artísticas y hacen de éstas muestras interdisciplinarias.
Sin lugar a dudas, la cultura forma parte indispensable en la creación de nuevas tendencias en la sociedad; por lo tanto, la danza es parte esencial de las manifestaciones, una parte que nunca dejará de moverse, reinventarse, expresar, contagiar, comunicar y perpetuarse. Como todas las artes, ha evolucionado y si bien se desarrolla como espectáculo y entretenimiento, también forman parte del trasfondo e identidad de una sociedad.
Actualmente existe una gran diversidad de bailes y danzas —cada una con su contexto cultural— por lo que podemos agruparlas en las siguientes categorías:
- Danzas folklóricas: son propias de las comunidades locales y forman parte de la fusión, del mestizaje; es decir, son parte de las manifestaciones populares o tradicionales de un país.
- Danzas artísticas: son aquellas que se ejecutan como parte de un espectáculo, tales como el ballet clásico y la danza contemporánea.
- Danzas urbanas: nacen de los ritmos asociados a la música de la vida diaria y tendencias modernas, entre éstas se encuentran el break dance y los ritmos afrolatinos y caribeños conocidos mayormente como bailes de salón, que son en pareja y se practican para una competencia, demostración o fiesta.
Por lo tanto, hablar de tendencias en la danza es hablar de diferentes ideas o puntos de vista puestas en ejemplo en la creación de coreografías, el uso de música contemporánea en el montaje de bailes creativos, la confección de vestuarios llamativos, por mencionar solo algunos. En la danza, las tendencias pueden ser eso que comúnmente se sigue, que se inclina hacia un fin o fines específicos, pero también es la creación.
Por ejemplo, la danza contemporánea (que da origen a la tendencia hacia la danza moderna) que hoy se ofrece en muchas escuelas y recintos como una forma de comunicarse con el cuerpo, es un baile que va con nuestros tiempos, que contiene elementos del ballet fusionado con el baile libre. En la ‘danza moderna’ la mayor parte tiende a la improvisación donde la expresión del movimiento está marcado de manera personal por el bailarín, así como el uso de los diferentes estilos musicales.
Hoy en día hablar de tendencias en la danza es un concepto amplio que abarca diferentes puntos de vista, muy respetables todos ellos; la danza es movimiento y esto conlleva a la ejecución, creación y seguimiento de nuevas tendencias que permitan y sean fuente de inspiración, amplíen la visión de lo que se quiere hacer, así como comprender estilos de vida; dar la oportunidad a que la mente y el cuerpo, a través del movimiento, comuniquen la belleza del lenguaje corporal en todo su esplendor.
La danza representa la libertad y la belleza de los más lindos movimientos.
