INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

El lado pop de la IA

¿Cómo imaginamos a la inteligencia artificial?
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Tania Pérez
Como la única salvación de la humanidad o la causa del fin del mundo —más la segunda que la primera—, en esos dos extremos ha sido retratada la inteligencia artificial en la cultura popular y en miles de formas más a través de películas, libros o series; en algunas ocasiones de manera apegada a la realidad y en otras a través de exageraciones. Estas son algunas de las representaciones más famosas, interesantes o divertidas de la IA en el mundo occidental.

Humanos que se enamoran de máquinas o sistemas operativos que se enamoran de humanos, son dos premisas similares, pero no iguales que encontramos recurrentemente en las producciones audiovisuales cuando se toca el tema de la IA. Her cuenta con ambas. 

Estrenado en 2013, este filme de Spike Jonze es una historia de romance entre Theodore y Samantha, lo interesante es que el primero es un hombre vulnerable emocionalmente por la depresión que atraviesa y ella, o eso, es un sistema operativo. A Sam, se le presenta como un SO de última generación que aprende, evoluciona y tiene capacidad para desarrollar emociones pero sigue siendo un ‘ente’ no real en una relación no viable, aunque las sensaciones y aventuras que experimenta el protagonista de carne y hueso son genuinas. 

Desde un lado más divertido, en La Casita del Horror XII de la temporada 13 de Los Simpson, Ultrahouse 3000 se enamora —o mejor dicho se obsesiona— con Marge, quien no cae ante sus actos de seducción y al no corresponder a ese deseo, la casa inteligente con la voz de Pierce Brosnan intenta forzarla amenazando la vida de Homero. 

Este capítulo —como muchos otros de la serie— tiene como referencia la obra cinematográfica 2001: A Space Odyssey de Stanley Kubrick, que si bien aborda muchos otros temas lo más destacable de este filme, para el fin de este artículo, es HAL 9000, la IA que comanda la nave y que toma decisiones propias, y unas muy perversas como el asesinato de una persona y el intento de homicidio de otra. El capitán David Bowman, al sobrevivir desconecta a esta supercomputadora que pide perdón y clemencia, planteando la pregunta si una ‘máquina’ puede llegar a sentir culpa y arrepentimiento o bien, solo saber entender la esencia y capacidades emocionales de los humanos tratando de causar lástima y perdón.

Esta comprensión y aprovechamiento emocional de la IA hacia la raza humana también se explora en Ex Machina, escrita y dirigida por Alex Garland. En esta película de 2014, el programador Caleb Smith, interpretado por Domhnall Gleeson, es manipulado emocionalmente por un robot humanoide hasta, spoiler alert!, conseguir su libertad y la independencia de su creador. 

(Por cierto, poco antes del estreno de este filme, Gleeson interpretó otro personaje relacionado con la ciencia ficción en Be Right Back, el primer capítulo de la segunda temporada de Black Mirror, que si bien no es una serie que hable específicamente de IA como tal, tiene muchos acercamientos realmente interesantes con este tema al plantear diversos escenarios distópicos sobre la relación del humano con la tecnología durante ya, 6 temporadas). 

Apoyándose en una comedia blanda, este mismo argumento de una inteligencia artificial que busca el libre albedrío encontramos Free Guy, un filme reciente que llenó salas de cine alrededor del mundo al ser protagonizado por el afamado Ryan Reynolds y contar con toda la maquinaria de la gran productora hollywoodense 20th Century Studios. 

También con humor blanco para poder llamar a un público infantil, Sony Pictures Animation estrenó en 2021 La familia Mitchell vs. las máquinas, una  película que, además de entretenernos en un buen domingo familiar, nos demuestra que las infancias están cada vez más relacionadas con estos desarrollos innovadores en su cotidianidad. 

Otras animaciones que tienen acercamientos a la IA en sus guiones son Phineas y Ferb, con la presencia de Norm, el mayordomo del Dr. Doofenshmirtz, muy similar a Robotina de la caricatura clásica Los Supersónicos. Ambos son máquinas que pueden catalogarse como machine learning, al ser capaces de distinguir, trazar y aprender patrones. Por su parte, la ácida serie Rick and Morty cuenta con un personaje un poco más complejo, el Crucero Espacial (inspirado en Spaceman Spiff de Bill Watterson), el ‘automóvil’ de Rick Sánchez que incluso tiene algunos capítulos donde vive y crea sus propias aventuras. 

En la categoría de ‘Robot diseñado para servir humanos pero que, ¡ups! algo no salió conforme a lo planeado’, podemos mencionar uno de los clásicos de Robin Williams, El hombre bicentenario, una película inspirada en el cuento homónimo que Isaac Asimov publicó en 1976; y por supuesto, es necesario recordar a Steven Spielberg y su mega producción A.I. Inteligencia Artificial, en la que desde hace más de 20 años ya planteaba a las masas dilemas éticos y morales en los que solitos nos metemos como humanidad al avanzar en el desarrollo tecnológico sin prever sus alcances. 

Si bien este filme de Spielberg es más un drama que vale la pena ver con una caja de pañuelos cerca, ya escenifica la temida —y por muchos esperada— rebelión de las máquinas, ángulo de la IA que le da su valía y popularidad a la saga Terminator

Skynet es el nombre del sistema que suple a las decisiones humanas de la operatividad y manejo del arsenal de armas que Estados Unidos poseía, esto causa que las acciones sean perfectas y precisas, por ende más letales que antes, sobre todo cuando este SO toma sus propias decisiones y las vuelca a un nuevo objetivo, acabar con la raza humana, pero por suerte Arnold Schwarzenegger no se las pondrá tan fácil e interpretando un androide, combate para salvar a la humanidad y así proteger a John Connor. 

El argumento de Terminator es un dilema que actualmente, en la vida real, muchos científicos, políticos, inventores, diseñadores, músicos, escritores, trabajadores del hogar, estudiantes y casi toda la humanidad se está preguntando, ¿es posible que el aprendizaje de las nuevas herramientas de la IA esté subestimado y desmedido y éste pueda terminar siendo peligroso para nosotros? En mi humilde opinión, lo sabremos muy pronto, por ahora no queda más que decir: Hasta la vista, baby.

Tania Pérez Tania Pérez

Noctámbula, melómana, cinéfila, lectora y escritora; todo a medias. También soy comunicóloga con especialidad en periodismo de arte y cultura, por el programa PRENDE.