INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

La danza como eje de vida

Te lo digo bailando
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Mercedes Isabel López
¿Qué pros y contras trae consigo dedicarse de manera profesional al arte?, más allá de la cuestión monetaria, ¿qué satisfacciones deja la carrera en este rubro? Ésta es la experiencia de Nallely, quien comenzó a bailar desde su infancia y hoy es una artista consolidada y docente.

El arte es el reflejo de la cultura humana y ayuda a conservar el patrimonio cultural al transmitirlo de generación en generación, es el lenguaje universal a través del que se expresa y comunica la visión del mundo; apela a los sentidos, emociones y forma de pensar. Generar arte es un estado del alma.

Cuando una persona opta por dedicarse profesionalmente al arte, sabe que será la única responsable de que esta decisión traiga consigo altibajos, sobre todo en el tema económico; pero, a pesar de los tabús que existen al respecto, actualmente vivir del arte es totalmente posible. 

Nallely Alejandra Aguirre Romero es una bailarina originaria de Guanajuato capital, quien desde su infancia ha profesado su amor por la danza y el folclor mexicano; y quien decidió hacer de ésta su carrera y su estilo de vida; pero antes de descubrir su pasión por el baile incursionó en la música. 

“En el año de 1994 comencé a tomar clases de piano pero siempre, al terminar mi lección,  corría y me quedaba parada afuera del salón de danza (...). En 1997 mi papá conoció a Roberto Martínez Rocha (actual director del Ballet Folclórico de la Universidad de Guanajuato, BAFUG) quien me invitó a participar en el grupo infantil de danza de la Universidad de Guanajuato. A los 11 años comencé a tomar clases con el grupo infantil y al mismo tiempo me la pasaba en las esquinas aprendiéndome el repertorio del grupo juvenil de la Universidad”. 

Nallely menciona que su acercamiento con la cultura se dio desde pequeña ya que sus padres son comerciantes y tienen un puesto de artesanías donde se dedican a la conservación del juguete tradicional. En su infancia, los fines de semana eran para ir a conocer y visitar a los artesanos guanajuatenses, lo que influyó en el arraigo con el folclor. Desde agosto de 1997 es integrante del ballet y ha participado en giras nacionales e internacionales, así como en diversas ediciones del Festival Internacional Cervantino con el BAFUG.

A partir de su experiencia con la danza desde su infancia es que decidió profesionalizarse en esta disciplina y, lejos de los estereotipos, ha vivido del arte.

Estudió la licenciatura en Danza Mexicana Regional en el Instituto de Iniciación Artística de Nayarit. Es maestra por la Casa de Cultura a través de la cual formó su primer grupo oficial en la Sierra de Santa Rosa de Lima; donde lo que más disfruta es la labor que ha hecho por 7 años consecutivos, de transmitir en los pequeños el amor por las costumbres y tradiciones mexicanas, formando una identidad.

También imparte clases en la Escuela Primaria Federal Ignacio Allende, donde inculca a sus alumnos el cariño y respeto por las costumbres y el amor por la danza folklórica para que ellos, a través de esta clase, tengan un acercamiento con esta disciplina; es Delegada de WAPA (Asociación de Artes Escénicas) por el Estado de Guanajuato donde ha representado a maestros guanajuatenses que están implicados en el arte. 

“Mi deber es llevar el seguimiento de giras y una agenda de actividades culturales para difundir y dar a conocer nuestro estado de Guanajuato. Tuve la oportunidad de dar un curso en Phoenix, Arizona con el grupo Folklórico Fiesta Mexicana dirigido por el maestro Daniel Martínez (Q.E.P.D).

De las enseñanzas de mi formador, el maestro Roberto Martínez Rocha, nace lo que hoy en día me ha dado un recurso (para trabajar). Me siento muy agradecida con él y con mi hermosa familia que siempre ha estado presente”. 

Hace un año emprendió el proyecto ‘Diseños Colibrí’ donde, en colaboración con su amigo Fernando, se dedican al diseño de trajes regionales con la finalidad de que los maestros de educación básica puedan adquirir un traje a un precio accesible para los festivales.

Actualmente sigue visitando a los artesanos a la par de que busca preservar el acervo cultural de las artesanías para que tanto turistas nacionales como internacionales conozcan lo que es Guanajuato. 

“Vengo de una familia de comerciantes y sé lo que es ganarme cada peso, siempre hemos trabajado juntos para proveer a la casa, sabemos que hay días de abundancia en el comercio y otros no; la unión familiar me ha permitido organizarme para estudiar, prepararme y hacer lo que tanto me gusta: bailar. Me enorgullece y mi corazón se emociona; el arte, a través de la danza, me hace sentir amor, alegría y estabilidad emocional en todos los sentidos”.

Aunque Nallely confiesa que quizá el arte no es lo más pagado, sí puedes vivir de él y, sobre todo, disfrutar de lo que haces.  

“La danza tiene muchas satisfacciones, primero de amor por tu país y segundo, conocer y poder portar cualquier traje con un enorme orgullo. Monetariamente el arte es mal pagado, pero nos da un trabajo que no cualquiera lo hace”. 

Por ello “hago la invitación a que niños y jóvenes se acerquen a una actividad cultural, ahí pueden descubrir su talento; hoy en día hay muchas oportunidades para participar y si tanto te apasiona lo puedes llegar a profesionalizar”. 

El artista no es nada sin el don, pero el don no es nada sin el trabajo. 

Émile Zola

Mercedes Isabel López Mercedes Isabel López

Inició sus estudios en exploración de las artes en la Casa de la Cultura de León a los 4 años. Es docente de preescolar y maestra de danza folklórica. En 2004 fundó el grupo infantil de danza del Oratorio de San Felipe Neri y actualmente terminó la maestría en Educación en el Área de las Artes. Pertenece a WAPA y al IIDDM A.C.

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