Hay incontables mujeres compositoras que tristemente hoy son consideradas figuras menores, casi desconocidas y olvidadas. Y esto es aún más inexplicable porque, como veremos, casi todas ellas tuvieron vidas fascinantes.
Consciente de que no voy a hacer justicia al no poder hablar de todas las mujeres que dedicaron su vida a la música, o de aquellas que tenían el talento musical y tuvieron que renunciar a él, voy a nombrar brevemente a algunas de estas mujeres. Sirva como homenaje a todas ellas.
Recorriendo la historia en busca de estas mujeres, nos remontamos a la Edad Media, a la figura de Hildegard Von Bingen; monja considerada santa por la Iglesia Católica, fue escritora, mística, teóloga y compositora de cantos gregorianos para coro femenino con partes solistas. Además de música, Hildegard fue herbolaria, naturalista, poeta y lingüista.
En el Renacimiento nos encontramos con Francesca Caccini, quien se caracterizó por ser una gran intérprete. Fue clavecinista, laudera y una apreciada compositora de música vocal recordada por el melodrama La liberación de Ruggiero. Francesca tuvo una carrera estelar convirtiéndose en la música mejor pagada de la corte de los Medici y trabajó con los mejores músicos de la época.
Otra famosa cantante y compositora fue Barbara Strozzi, una verdadera prima donna. Estudió desde niña con los más notables compositores venecianos del siglo XVII mostrando un talento extraordinario. Se le atribuyen ocho colecciones de piezas musicales, todas dedicadas a diferentes mecenas. En 1644, Barbara publicó su primer libro de madrigales; siguieron los demás volúmenes de cantatas, arias, dúos y una colección de música sacra. Sus composiciones fueron publicadas en antologías de la segunda mitad del siglo xvii. En total, Barbara Strozzi compuso 125 piezas de música vocal.
La compositora más célebre de principios del siglo XVIII es la francesa Élisabeth-Claude Jacquet de La Guerre, quien disfrutó de las enseñanzas de los más célebres músicos de la corte y recibió una educación social de muy alto nivel. Ganó notoriedad como virtuosa del clavecín y maestra; fue una música independiente, pero siempre contó con el apoyo y la admiración del rey Louis xiv. En el círculo de mujeres de la corte del Rey Sol, ella era la única compositora. Gozó de notoriedad en Francia y en toda Europa a lo largo del siglo xviii, mientras que su nombre cayó en el olvido en el periodo siguiente.
Entre las grandes intérpretes del siglo xviii mencionamos brevemente a Maria Anna Mozart, mejor conocida como Nannerl, hermana de Wolfgang Amedeus Mozart, quien al igual que su él reveló un talento musical precoz y fue arrastrada por su ambicioso padre a tocar el clavicémbalo por media Europa en agotadoras giras. Nannerl se convirtió en una excelente pianista y Wolfgang tenía una opinión tan alta de su talento que habitualmente le enviaba sus composiciones para su opinión. Compuso algunas piezas para piano a cuatro manos expresamente para tocarlas con ella y también la animó a escribir música, pero tristemente, ninguna de sus obras llegó hasta nuestros días.
A partir del siglo XIX más mujeres comenzaron a componer más música; entre ellas Fanny Mendelssohn, hermana de Felix, y la gran música Clara Wieck, más conocida por el apellido de su marido, Robert Schumann.
Fanny pertenecía a una familia rica y culta de Hamburgo, Alemania, y mostró una gran habilidad compositiva desde la adolescencia, pero estaba severamente limitada por los prejuicios de la época, aunque Felix siempre apoyó su carrera. Sus composiciones a menudo se tocaban juntas y, al igual que Mozart, su hermano confiaba mucho en ella para que le aconsejara sobre su trabajo. Fanny publicó una cantidad considerable de composiciones: 300 Lieder (canción lírica alemana), 150 piezas para piano, dúos y tríos vocales, música para coro, cámara, oratorios, cantatas y piezas para orquesta.
En cuanto a Clara Schumann, su vida es una novela en sí misma. Nació en Leipzig, Alemania, en una familia de músicos. Su padre, tras la separación de su mujer, decide convertirla en una niña prodigio. Desde muy joven, Clara se convierte en una aclamada pianista y se enamora de Robert Schumann, alumno de su padre, pero sólo podrá casarse con él cuando sea mayor de edad. La carrera de Clara fue excepcional: fue la pianista más grande del periodo romántico y una compositora muy prolífica; escribió exitosas obras para piano solo, orquesta, música de cámara y lieder.
En nuestra revisión, inevitablemente no exhaustiva, tenemos también a Alma Marie Schindler, mejor conocida como Alma Mahler, una auténtica femme fatale, una bella mujer amada por Klimt, Kokoscha, Mahler, Walter Gropius y Franz Werfel. La vida de Alma es una pieza importante de la historia del arte del siglo xx. Cuando se casó con Gustav Mahler, este le hizo firmar un acuerdo matrimonial según el cual ella se comprometía a abandonar su faceta de compositora para dedicarse a las tareas domésticas. Pero, su pasión por la música hizo que se dedicara a esta hasta el final de sus días.
Finalmente, no podemos terminar esta breve lista sin mencionar a una grande de Guanajuato, una de las figuras más importantes que ha dado León. Me refiero a María Joaquina de la Portilla Torres, mejor conocida como María Grever.
A los seis años, junto con su familia, María se traslada a Europa y comienza a recibir clases de música tanto en Sevilla como en Madrid. Después, su padre decide redoblar el apoyo para su educación musical y la lleva a París con el firme propósito de entrevistarla con Claude Debussy, uno de los compositores más connotados de Europa en ese momento. La reunión tiene gran éxito: María se convierte en destacada alumna de aquel maestro y de genios como el músico austriaco Franz Lehár. A la muerte de su padre, la familia regresa a México para establecerse en la capital y María continúa con sus estudios hasta completar las carreras de composición y concertista de piano.
Años más tarde, la inestable situación política de México la obligó a viajar a Estados Unidos, donde se convirtió en una figura de fama internacional: fue cantante, compositora tanto de canciones populares y boleros como de música de fondo para películas, directora de orquesta, empresaria y representante de artistas. Grever rompió las reglas y se hizo un hueco en la historia de la música, un campo que hasta ese momento era exclusivo para los hombres.
Hildegard von Bingen, Francesca Caccini, Barbara Strozzi, Élisabeth Jacquet de la Guerre, Maria Anna Mozart, Fanny Mendelssohn, Clara Schumann, Alma Mahler, María Grever… Me siento esperanzado al pensar que algún día hablaremos de compositores en general y que no habrá que distinguir listas ni catálogos de mujeres compositoras; solo habrá compositores, personas que amaron la música y dedicaron su vida a compartir sus creaciones.
Por fin, le dejamos la palabra a la música.
