Lejos estamos de decir que esta es una ciudad de conciertos y música en vivo, pero esta industria de luces, groupies y escenarios mantiene una presencia constante, una actividad propositiva y diversa. Una comunidad de músicos, empresarios, productores y audiencias que sostiene la cultura de la música en vivo a lo largo y ancho de la ciudad en distintas formas y fondos.
Testigos del paso del tiempo y la desaparición de lugares como La Concha Acústica, el Salón Azul, el Jardín de las Aves, el Monaghan, el B-Sides o el Top Music, los leoneses siguen contando con una nutrida cantidad de espacios donde el escenario ocupa un lugar importante.
Inamovibles inmuebles, jerárquicos edificios que han visto pasar bandas icónicas y momentos célebres de la historia de la música nacional; el Teatro Manuel Doblado, el María Grever, el Domo de la Feria; ya en años más cercanos nacieron también el Teatro del Bicentenario, el Centro de Espectáculos de la Feria, la Velaria o el adaptable Poliforum; todos estos son espacios para las grandes bandas, el artista del momento, para las audiencias masivas y los conciertos más esperados.
Esos foros emblemas no alcanzan ni son los ideales para cubrir la demanda alternativa de la escena musical local, nacional e incluso internacional; por ello contamos con espacios independientes de distintas magnitudes como son el Rey Compadre, el Red Mosquito, Paruno Central de Música, el Taylor & Paxton, el Callejón, entre otros; aunque no son demasiados, son suficientes para que León pueda ir desde el jazz hasta el grindcore, pasando por el rock, punk, salsa, cumbia, ska, reggaeton o pop; en este conteo conviven foros exclusivos a la música en vivo y otros que combinan esa vocación con el servicio nocturno ya que también funcionan como bares donde la fiesta se une al live music.
Aunque son espacios significativamente más pequeños en algunos casos, los cafés slash bar se suman a los escenarios disponibles para la música en vivo. Apuntando a géneros de sensaciones bohemias, apuestan por la trova, la balada, el pop y el indie. Aquí puedes acercarte a Contrapunto, Antropía, Safronía o 500 noches.
El baile también es requisito para vivir la música, el cuerpo conectado con la melodía. Los ritmos latinos tienen presencia en lugares como el Copa Rumba o La Llamarada, donde la música en vivo es responsable de noches de cumbia, salsa y bachata; pero además de esos bailes en pareja, el house y el techno también exigen pista y espacios como el Código o el Hart presentan Djs de renombre que mezclan y producen en vivo para un público que transpira y festeja la música electrónica.
Por último vienen esos lugares donde la música ameniza una noche de tragos y botanas, aquí los covers y los tributos abundan y hacen sonar los éxitos de esas bandas legendarias que le dieron nombre al rock; The Pigs, el Rock Station, Shannon’s, el Barezzito o las Rockstar Burgers proponen noches de clásicos con bandas que también se han convertido en tradición en la ciudad.
Este recuento se queda corto y desactualizado con respecto a la movilidad que tiene la vida nocturna en la ciudad, unos abren, otros cierran, otros llegan y otros crecen; la demanda cultural ha permitido este dinamismo.
León multiplica a sus oyentes, los espacios se adaptan, los foros ganan constancia; todavía nos queda tramo para llegar al destino de ser una ciudad reconocida por sus grandes foros y conciertos, pero la comunidad avanza y que no nos quede duda que la música en vivo ya ocupa un lugar en la agenda del entretenimiento en León.