INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

No nací ayer; pasado, presente y posibilidad

Una exposición colectiva que muestra las problemáticas del pasado y las contrasta con su presente a través del arte contemporáneo.
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Jorge Flores
El ayer es la fortaleza ante la desventaja de un hoy inexperto, No nací ayer es el nombre de la exposición colectiva que en el marco del 8M nos recuerda el pasado como presente inacabado; mujeres cuya obra motivó a las artistas que hoy continúan.

Isis Yépez e Ixchel Ledesma son las curadoras encargadas de hilar los discursos de varias mujeres que comparten la tensión y la demanda ante la violencia estructural, artistas de enriquecida diversidad generacional y geográfica. Una exposición conformada por el trabajo de experimentadas creadoras de las décadas de 1960, 70 y 80 y la visión de artistas emergentes, quienes aprovecharon el camino andado y ahora proponen soluciones a problemas vigentes. 

“También fue una cuestión de intereses, al principio no teníamos ese plan, no sabíamos que iba a dirigirse por ahí, a Ixchel le interesan mucho estas artistas feministas de los 60 y 70 y ha estudiado sobre ellas, especialmente en América Latina y en Argentina; en mi caso, estoy muy interesada en el arte emergente, entonces creo que mezclamos un poco eso”, comenta Isis, escritora y curadora independiente, maestra en Historia de Arte Contemporáneo por la Universidad Autónoma de Madrid y licenciada en Pedagogía por la UNAM. 

“Como tenemos esos mismos intereses, al final uno ve lo que tiene en la cabeza, son artistas que nos interesan y que también trabajan los mismos temas que nos interesan, entonces empezamos a charlar entre las dos para ver qué artistas pensábamos que podían estar y que conocíamos, algunas directamente de tener relación cercana, unas no tanto y entonces comenzamos a jugar, Isis propuso algunas artistas, yo otras, y empezamos a tejer un poco entre la teoría y nuestros temas de interés hasta que se hizo esta composición”, explica Ixchel, asesora de arte y curadora independiente, maestra en Curaduría por la Universidad Tres de Febrero de Buenos Aires.

Esta mezcla entre pasado, presente y las posibilidades del futuro prometedor las llevaron a tomar el nombre No nací ayer de una obra de la joven artista Lila Pesadilla, quien usa elementos de otra época en contextos actuales, simulando esta lucha y el eco de las voces del pasado que le gritan a problemas vigentes. 

“Pensamos que las artistas actualmente y en realidad las mujeres siguen teniendo las mismas problemáticas, entonces el título de Lila nos pareció que era muy congruente porque las cosas que pasaron en torno a esas dinámicas de género siguen pasando ahorita”, apunta Ixchel Ledesma. 

“Nos dimos cuenta que había estas dos generaciones que nos interesaba mostrar y fue como hicimos este cruce entre ellas, siempre es interesante el cruce de generaciones porque me parece que el discurso se ve más complejo y completo, como dar un pequeño panorama de lo que se estuvo haciendo antes y de lo que se está haciendo ahora, ayuda al público a hilar cosas”, detalla Isis Yépez.

Ixchel nos explica cuáles son estas discusiones sin terminar: “Dentro de esas categorizaciones pues está lo exótico, la belleza como un canon muy establecido, la violencia hacia los cuerpos, porque son exotizados solo por el hecho de ser del género femenino y cómo todas estas dinámicas se siguen replicando. Y quizás a un nivel más abstracto es plantear una posibilidad para que esto deje de suceder”. 

Este cruce de visiones viaja entre épocas, ciudades y países para divergir en el estilo y las formas de discusión de temas afines entre sí. 

“Los temas siguen siendo muy similares, aunque claro que hay diferencias entre unas y otras. Al principio vamos a ver cómo las artistas de los 70 y los 80, o por lo menos las que elegimos, tienen una idea de la violencia del cuerpo, de la trata de mujeres, de la violencia de género mucho más marcada, temas como la desaparición son muy evidentes en su producción, mientras que las jóvenes tratan esos temas de otra manera, a lo mejor no se va a hablar de la desaparición literalmente, no se va a hablar de la violencia en sí, pero sí desde otros lugares, por ejemplo hay una artista que lo mezcla con la violencia hacia la tierra, artistas más vinculadas al ecofeminismo; y también con propuestas de qué se puede hacer a partir de esto, me parece que a lo mejor esa podría ser la diferencia, mientras unas dicen «este es el problema», las otras también lo visibilizan pero de alguna u otra forma proponen una solución”, relata Isis acerca de las distintas visiones que conforman la exposición. 

“Hay más agenciamiento del cuerpo, las artistas más jóvenes tienen una visión del cuerpo que es suyo, y al ser suyo, lo pueden mostrar, hay más libertad de saberse en ese cuerpo con sus complejidades, lo hacen ellas mismas, no hay una exotización, no hay alguien más que muestre el cuerpo por ellas. No es lo mismo que un pintor pinte un desnudo a que una artista se encuere porque ella quiere, creo que en ese sentido sí hay una diferencia generacional, las artistas más jóvenes hacen uso de su cuerpo”, comenta Ixchel y agrega que encuentra una forma distinta de discursos pero que al mismo tiempo una es consecuencia de la otra: “A ellas (artistas de los 70) les tocó un presente más complicado que a nosotras y justo por ellas tenemos la oportunidad de hacer lo que hacemos ahora, si ellas no hubieran abierto el campo en los 70, si ellas no se hubieran cuestionado esas categorías, nadie podría salir ahora a la calle a hacer lo que hacemos”.

En esta muestra donde el cuerpo trata de liberarse de la violencia y de la objetualización vemos también cómo las marcas se van difuminando a través del tiempo, Isis nos explica que el punto no es solo visibilizar sino seguir conversando, discutiendo, entendiendo porqué hacen falta oportunidades, porqué el cuerpo de la mujer sigue siendo juzgado, dominado y que es un tema que debe continuar dialogando.

“Más que visibilizarlos, que eso a veces cae en el paternalismo, estos temas deben tener un lugar de conversación, ponerlos en la mesa para conversar sobre esto que sigue siendo incómodo, con No nací ayer creo que también hablamos un poco de eso, de ese lugar de incomodidad que a veces puede surgir al tocar estos temas todavía”.

Y en ese sentido, Ixchel propone al arte contemporáneo como un contundente canal para que los mensajes puedan ser vistos desde otros ángulos.  

“Yo creo que (el arte contemporáneo) es fundamental, la verdad por mi formación y deformación es lo único que veo, al final estudié más o menos por ahí, pero sí siento que en mi experiencia empezar a trabajar arte contemporáneo fue la manera de darme cuenta que era importante, a lo mejor que un jefe te grite porque piensa que es superior a ti o que haya desdén de clases o que tu misma a veces hagas desdén de clase sintiéndote superior o lo que sea, siento que si yo no hubiera estudiado a estas artistas tampoco me hubiera dado cuenta de cómo podía hacer las cosas diferentes, cómo podía pensar diferente, cómo podía dejar de tener tantas expectativas creadas bajo estructuras que no eran lo que yo quería”. 

Además de una exposición que agrupa el trabajo de grandes artistas y lo hace llegar al público leonés, las curadores pretenden que No nací ayer sea un punto de partida para que mediante la reflexión y el seguir conversando sobre estos temas se puedan generar cambios, movilizar la realidad a través de la contundencia del mensaje.

“Creo que nos interesa que vean esta diversidad de discursos, que el hecho de tener artistas de diferentes partes, de diferentes lugares en León, mueva, que diga cosas para ellas, que se identifiquen de alguna u otra manera, para bien o para mal y pues también que conozcan esto que se está produciendo tanto aquí como en el exterior y que conozcan que las problemáticas están aquí y son evidentes y siguen sucediendo. Se va a inaugurar en el 8M, es una forma de contribuir a este día, a reflexionar sobre cómo vamos, hacia dónde vamos, lo que queremos y lo que todavía está ahí sin resolver”, detalla Isis.

“Sabes qué ayuda mucho a que suceda eso, la parte de educación… Siento que lo único que ayuda para que una exposición tenga salida es el programa público, porque si no, no funciona, porque nadie va a ir a una muestra si no está en su cotidianidad; uno a veces también es bien autocentrado y piensas que a todo mundo le interesan las mismas cosas que a ti y no es cierto, por eso a mí me parece bien importante hacer las exposiciones y todo, pero si no hay un programa público que acompañe, pocas veces sucede eso que dices, que realmente trascienda, si no hay participación de las personas, si no hay una charla, una visita guiada, si no hay algo que suceda alrededor, es como un libro cerradísimo y bien difícil de entender”, añade Ixchel. 

Ixchel e Isis nos invitan a una exposición donde vamos a poder descubrir el discurso de artistas transgeneracionales combinado con la visión actual de mujeres de nuevas visiones. 

“De entrada hay que ir con toda la apertura, hay cosas súper raras, visualmente muy bonitas, mucho video, muchos problemas, todas estas cuestiones de siempre ahí están”, nos recomienda Ixchel Ledesma. 

No nací ayer se inaugurará el 10 de marzo en el marco del Día Internacional de la Mujer y estará disponible para su vista hasta el 12 de junio en la Galería Eloísa Jiménez y las Salas 1 y 2 del Teatro María Grever. 

Jorge Flores Jorge Flores

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. He trabajado dentro de la narrativa y difusión cultural desde hace más de 10 años, en plataformas digitales, medios tradicionales y proyectos culturales relacionados a la música, literatura y cine. Necio consumidor y creador de productos culturales.