Entre retratos familiares enmarcados, recuerdos fotográficos, paredes tapizadas en patrones, artefactos en herrería y música de fondo que remitía a la infancia del autor, se creó una atmosfera que nos transportó a la casa de nuestros papás, a la de nuestros tíos y a la de nuestros primos, ya que albergaba todos estos objetos que permanecen inamovibles en el tiempo durante generaciones y que son parte de nuestra herencia.
Julián Sosa Padilla se vulnera con un proyecto muy personal y nos traslada a su propio diálogo introspectivo sobre la herencia:
El proyecto surge por revisar el álbum fotográfico familiar y empezar a encontrar ciertos objetos que se repetían a lo largo de las décadas en la casa de sus papás, tíos y primos: la puerta de la entrada, el piso, las ventanas, las herrerías, los tapices en la pared. Pensé en que este conjunto de imágenes, cosas e historias son la herencia que yo estoy recibiendo de mi familia, y con la que estoy cargando. Nos comparte Sosa.



Delante de todas estos retratos y memorias familiares, nos encontramos con la pieza más significativa y detonante del proyecto: La Profecía, con una estructura hecha completamente de papel, se encuentra representando una puerta en el centro de la sala.
Esta puerta representa un montón de cosas. Cuando la pegué en la sala de mi casa fue muy fuerte (…) estaba transportando la casa de mis papás a otro lugar, y el hecho que fuera de papel me permitía romperla, tirarla, quemarla… Verla tirada y destruida en el piso representaba el final de una estirpe (…) lo inevitable cuando una familia se cae, se pierde, se acaba. Refiere Julián.

¿Qué va a pasar con nuestra herencia? Se convierte en un cuestionamiento valido que atraviesan muchos miembros de nuestras familias a raíz de conflictos internos y que, visto desde la perspectiva de Julián, es una imagen profética de lo que algún día va a pasar con la casa familiar —material o simbólicamente—.
Como artista me atraviesan todos estos temas y me parece importante hablar de la familia (…)¿qué va a pasar con esas peleas de Navidad?, donde te preguntas literalmente ¿qué va a pasar con la herencia familiar?(...). Cómo una cosa material puede destruir vínculos que deberían ser seguridad para nosotros. A veces se prefiere hablar de otros temas, antes que de la familia, afirma Julián.
Herencia abre un diálogo sobre lo material y simbólico de lo que estamos recibiendo y dejando a nuestros contiguos, a través de una obra que te invita a encontrar partes de tu historia y esencia, a desempolvar tu pasado, hacerte preguntas sobre tu presente y cuestionarte ¿qué está pasando con mi familia?
¡Visita la exposición! Disponible hasta el 29 de abril.
Torre Andrade, calle Florencia 102, colonia Andrade.
Horario de visita: martes a viernes de 11:00 am a 3:00 pm y 5:00pm a 7:00pm.
Encuéntralos en redes sociales como: @TorreAndrade.