Durante el año, el ICL abre convocatorias que crean oportunidades para que las y los creativos leoneses desarrollen su labor artística y desafíen sus habilidades; una de ellas es, precisamente, Ultraconcentrado, que se realiza anualmente y en este 2026 es la cuarta ocasión que sale a la luz bajo este nombre, ya que antes del 2022 existió como Síntesis Inversa y solo era dirigida al alumnado de la ESAV.
Su enfoque es multidisciplinar, ya que abarca técnicas bidimensionales (pintura, dibujo, grabado, fotografía, collage, etc.) y tridimensionales (escultura, ensamblaje, relieve, arte objeto); además, sumando a un ejercicio de libertad creativa, no exige como requisito el acotarse a una temática específica. Por otro lado, promueve la participación tanto de nuevos talentos (siempre y cuando sean personas mayores a 16 años) como de artistas con trayectoria.
El reto es crear obras que no midan más de 12 centímetros por ninguno de sus lados —considerando su marco, base, pedestal, etc.— y que no estén elaboradas con materiales perecederos, frágiles, tóxicos o de naturaleza efímera. Estas piezas concursarán según su categoría (bidimensional o tridimensional) y serán evaluadas por una comisión integrada por especialistas de reconocida trayectoria en el campo de las artes visuales, quienes observarán la calidad de ejecución (técnica), la importancia de la idea dentro de la obra (concepto), la congruencia entre concepto y ejecución (coherencia) y su contribución al arte desde una perspectiva creativa y disruptiva (originalidad).
Las y los ganadores de ambas categorías recibirán un estímulo económico, así como una beca del 100% en un taller libre de la ESAV; también habrá dos menciones honoríficas. Si bien ser premiado o premiada es atractivo, la mayor riqueza de esta convocatoria es la exposición que resulta de ella, pues cerca de 40 obras son seleccionadas con ese propósito, procurando que sea proporcional la cantidad de piezas de una y otra categoría. Dicha exposición colectiva permite que el público en general pueda echar un vistazo a las piezas y que las personas participantes también se conozcan entre sí.
“Una obra de arte de pequeño formato supone un reto técnico y permite establecer una relación más íntima y cercana con el espectador, no solo en términos físicos, también en cuanto a la experiencia que genera”, menciona Benjamín.
Este formato de convocatorias, que tienen como producto algo más que la entrega de un premio, es de suma importancia para la institución educativa y cultural, ya que para las y los estudiantes es una experiencia profesionalizante y curricular en la que se demuestran a sí mismos, en algo más que un ejercicio dentro de las materias escolares, los conocimientos y habilidades adquiridas; los arrastra —en el buen modo— a dar los primeros pasos para futuros proyectos y a presentarse con otras y otros artistas activos en la ciudad.
Para participar debes leer detenidamente la convocatoria que está desplegada en la sección de convocatorias de culturaleon.com. Ahí hallarás las fechas de cierre y todos los detalles que debes tomar en cuenta. ¡Mucha suerte!