INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Biofabricación y ecología

Los biomateriales se han convertido en un recurso cada vez más popular, un recurso sustancial para salvar el planeta.
/assets/images/placeholder.png
Angélica Cerón
En los últimos años se ha dado un desarrollo tecnológico sin precedentes y todos hemos sido testigos de ello. Las computadoras, dispositivos móviles, el comercio global y el creciente uso de Internet nos han conectado de una manera que nunca hubiéramos imaginado. Todo este desarrollo ha propiciado grandes beneficios, pero también ha traído consigo un creciente daño ecológico que es producto tanto de los materiales que usamos como de la forma en que extraemos las materias primas necesarias para crearlos.

Somos testigos de una crisis ecológica, por lo que es necesario replantear nuestra postura ante los procesos que afectan a nuestro planeta. Actualmente existen varios movimientos para mejorar nuestra interacción con la naturaleza y crear ecologías remediativas y más sostenibles; uno de estos movimientos es la biofabricación.

La biofabricación utiliza materiales que son cultivados por diferentes organismos naturales como bacterias, hongos, algas y plantas. Así como materiales biobasados, es decir, que parten de ingredientes naturales, generalmente almidones o residuos orgánicos. Estos materiales se utilizan para hacer productos ‘en colaboración con la naturaleza’ ya que la tecnología que se usa está hecha por los organismos. También se desarrollan utilizando diferentes técnicas, algunas ancestrales como la fermentación y otras modernas apoyadas de la biología molecular y la biotecnología. 

En nuestros días existe una gran comunidad que desarrolla y experimenta alrededor del mundo, adoptando la filosofía DIY (Do it yourself o hazlo tú mismo) y el biohacking se ha logrado trasladar al laboratorio dentro de casa. Este es uno de los mayores beneficios ya que cambia los equipos profesionales por opciones caseras más económicas, y aunque no logre recrear al 100 por ciento ni reemplace al laboratorio por completo, es una gran ayuda como punto de partida para conocer y experimentar por nosotros mismos este tipo de cultivos. 

Estos materiales son alternativas a varios que utilizamos en la actualidad. Por ejemplo, como contraparte de la piel animal, cuyo proceso de curtido es muy contaminante, tenemos a las ‘bio-pieles’; éstas se forman a partir de bacterias y levaduras que pueden crecer en la forma de la superficie del molde que las contiene. También es posible fabricar este tipo de textil con chitosan (un elemento encontrado en carcasas de insectos y crustáceos) o utilizando el micelio de hongos ganoderma.

Con hongos y desechos de agricultura (rastrojo) también podemos formar un material ligero muy similar al unicel que se utiliza como tabique, pero también en diseño de empaques, para protección de productos, como paneles acústicos o aislantes térmicos, ya que este material es resistente al agua, al fuego y al sonido, y puede cultivarse dentro de cualquier molde para obtener la forma que deseemos. Los hongos son sin duda organismos fascinantes, muy diferentes entre sí y al resto de los seres vivos, algunos con características muy peculiares como degradar madera o incluso el plástico. 

Otro beneficio de los biomateriales, aparte de su origen biológico, es que la mayoría de estos materiales no generan desperdicios. Sus residuos muchas veces pueden ser reutilizados o reintegrados a otros procesos. En el caso de los materiales a partir de fermentos, el medio de cultivo (el líquido donde crece el material) puede ser aprovechado como otro subproducto de la fermentación (kombucha, tepache, vinagre). En el caso de los hongos, pueden compostarse ya que poseen grandes beneficios para la microbiología del sustrato.

Al cambiar los procesos industriales y globales por procesos locales y a menor escala cambiamos la industria por una más circular. 

La biofabricación y el diseño

El campo material es muy experimental y se vincula con diferentes disciplinas como artes plásticas, botánica aplicada, arquitectura, diseño industrial, diseño textil y el arte. La experimentación es una etapa importante en el desarrollo de estos materiales por lo que veremos algunas de sus aplicaciones.

  • Diseño de moda y textil. Esta es sin duda una de las primeras aplicaciones a los biomateriales, siendo la más utilizada la ropa formada por scoby de la kombucha. Propuesta generada inicialmente por Suzanne Lee quien desde 2007 investiga sobre la historia y el futuro de los materiales.

En esta categoría están presentes los textiles a partir de alimentos (piña, nopal, etc.) o de desechos (como el bagazo de café) y textiles hechos con fibras naturales o raíces. Existe una gran propuesta de indumentaria, accesorios y calzados hechos a partir de estos materiales que se comportan como textiles y se pueden coser, bordar y teñir.

También podemos encontrar la tecnología wearable experimental, textiles inteligentes gracias a sus componentes. Materiales que miden el pH o la temperatura del usuario o que cambian de color gracias a las propiedades obtenidas en su elaboración.

  • Diseño de empaque. Esta área es de las más populares para la aplicación de biomateriales. Siendo de los más experimentados. Esto sin lugar a duda es un reflejo de la necesidad de reducir el consumo de plástico de un solo uso y sustituirlo por materiales más sostenibles, sobre todo, en los empaques de envíos que recibimos o de los productos que adquirimos. Aquí encontramos diseños de empaques con hongos que algunas empresas de paquetería ya han comenzado a probar. Empaques de alimentos con celulosa bacteriana o ‘plásticos’ de almidón.
  • Diseño de productos. Aunque la gama de productos que se pueden elaborar es muy alta, entre ellos hay productos como lámparas, macetas, carcasas de aparatos electrónicos como bocinas o radios, tazones, contenedores, mascarillas, etc.
  • Diseño de mobiliario. Generalmente se aplica el uso de moldes para construir sillas o mobiliario en general, pero también hay ejemplos donde van moldeando árboles y plantas durante el proceso de su crecimiento para obtener su tronco con forma de silla u otro elemento, haciendo al elemento el resultado de un proceso de crecimiento intencionado.
  • Bioconstrucción. Los biomateriales también han sido objeto de interés como alternativa para espacios temporales como pabellones, principalmente biomateriales con micelio de hongos. Al ser un material que se degrada lentamente en el exterior varios diseñadores y arquitectos lo han utilizado para el desarrollo de arquitectura efímera, como instalaciones o pabellones.

Así es como somos testigos de una revolución material, construyamos un futuro donde lo biológico y lo tecnológico estén integrados. El desarrollo de los biomateriales es un área en constante crecimiento abierta a la experimentación y colaboración.

Angélica Cerón Angélica Cerón

Entusiasta de la tecnología, el arte digital y la experimentación. Tiene estudios en Arquitectura y Robótica. En 2016 inició Mutaciones Materiales (antes llamada Superficie Fermentada), proyecto enfocado al desarrollo y experimentación de nuevos materiales con bacterias y microorganismos. Ha sido docente en la Universidad De La Salle Bajío y la Escuela de Artes Visuales Antonio Segoviano. Ha participado en exposiciones colectivas.