INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Ruth Mariel Gutiérrez. Crear, seguir y volver a crear

La clave ha sido y es la constancia, seguir creando, no dejar de dibujar, mejorar. Siempre con la intención de seguir proponiendo desde lo narrativo y transformarlo en lo visual.
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Jorge Flores
Ruth Mariel Gutiérrez es una ilustradora de gran trayectoria que, así como ha trabajado con marcas importantes, también ha consolidado un estilo personal que le ha ganado una gran reputación en el Bajío. En esta edición de De Perfil, te invitamos a conocer un poco más de Rucksi.

Entregar la vida a la creatividad, al arte y la imaginación es siempre un salto al vacío, una marcha que reta a cada paso, unos días se ahogan en desesperanza y otros se embriagan de motivación. Ese es el camino del artista, ese ha sido, hasta ahora, el camino de Rucksi, ilustradora leonesa que durante su carrera, con altas y bajas, su certeza siempre ha sido: seguir dibujando.

Como muchas historias de este tipo, el talento y la curiosidad venían desde la cuna y, desde siempre, su lápiz y su pincel fueron su lenguaje y personalidad.

Es bien cliché, pero desde chiquita empiezas dibujando y te escogen para todo en la escuela (en lo que se tenía que dibujar). No sé si te acuerdas que vendían en los kioscos cómics chiquitos de Archie, como que tengo recuerdos de que me gustaban y llegaba a dibujarlos”, recuerda Rucksi

A partir de entonces la ruta estaba clara. Estudió Diseño Gráfico y luego de algunos años trabajando en estudios gráficos decidió priorizar la ilustración y entregarse a esa pasión. Quince años después sigue expresándose a través del trazo y el color, consolidando y evolucionando su estilo y discurso. 

 “Siempre me inspiró lo femenino, la mujer. Me fui más por ese lado y también creo que mis influencias en ese entonces eran así el surrealismo pop, el lowbrow”, explica sobre sus inicios.

En esos momentos, los espacios para compartir y promocionar el trabajo de las y los ilustradores eran nimios, casi inexistentes, y entonces la comunidad creativa tuvo que construirlos.

Ese fue el motivo de hacer colectivos, porque no había dónde. Uno los tenía que crear, bueno, todavía. No había ni dónde exhibir, ni dónde exponer, ni nada, nada (…) Empezamos a hacer exposiciones y nos empezamos a mover en bazares y a sacar nuestros propios productos ilustrados, que ese era el chiste”, cuenta. 

Poco a poco el camino se fue aclarando, por supuesto, después de mucho trabajo e insistencia, pero su estilo, propuesta y arte comenzó a generar.

Me empezaron a pedir comisiones y cosas así. Ya había un poco más de gente que le interesaba. Quieras o no eso sí te motiva, que la gente se interese en tu trabajo y que te pida, sobre todo, que te pida con tu estilo”. 

La clave, si es que se puede llamar así, ha sido y es la constancia, seguir creando, no dejar de dibujar, mejorar: “Mucha talacha, yo creo que lo que me ha servido a mí es la constancia, constancia en seguir haciendo y que la gente me va conociendo, invitando”.

Rucksi no se considera a sí misma como artista, sino como ilustradora, en el centro del diseño y del arte. Desde esa perspectiva, su estilo y discurso se han transformado. 

Antes creo que era más superficial lo que hacía. Me enfocaba más en lo gráfico, más visual, y ahora creo que trato de que tenga un concepto y un trasfondo, más allá del dibujito, más trascendente”, apunta. 

Con la intención de seguir proponiendo desde lo narrativo y transformarlo en lo visual, Ruth Mariel se ha vuelto selectiva en cuanto a qué y cómo quiere crear, aunque la cantidad se vea disminuida, no sacrifica el tiempo para pensar y seleccionar los temas en los que va a trabajar. 

Es una conciencia de a ver qué quiero contar, no quiero que me conozcan porque «ay, hice un dibujito bonito y ya», sino por algo que a lo mejor está medio feo o mal hecho o lo que tú quieras, pero que para mí tiene un significado y quiero que me conozcan por eso (…) Prefiero meterle un poquito ahí de rareza para que quien de verdad se interese, de verdad voltee a verme”, detalla sobre el proceso de trabajo que realiza actualmente. 

Desde que inició su andar por la aventura de la ilustración, Rucksi es consciente de las cosas que han mejorado, pero también sabe de los retos que permanecen, de todo eso que sigue siendo una dificultad para quien quiere dedicarse al arte. 

Yo creo que la ciudad ya ha crecido un ‘chorro’ y sí influye y tiene cosas muy chidas, pero por otro lado también sigue siendo a veces muy... limitada en muchas cosas"

"He tenido muchos conflictos existenciales sobre eso, justo en noviembre o diciembre dije «Ya no voy a hacer nada porque ya…» Me agobian mucho las redes sociales, te entra el síndrome del impostor, pero... híjole, ya llevo tanto que siento que lo voy a seguir haciendo”, menciona la ilustradora. 

La segregación entre los mismos creativos, la falta de espacios, la dificultad de comercialización, las redes sociales, la sobreinformación, el burnout; un montón de factores que podrían parecer obstáculos abrumadores, pero que al final son parte de los retos que se traducen en satisfacción cuando el artista se da cuenta de que sigue viviendo de crear y crear.

Jorge Flores Jorge Flores

Licenciado en Ciencias de la Comunicación. He trabajado dentro de la narrativa y difusión cultural desde hace más de 10 años, en plataformas digitales, medios tradicionales y proyectos culturales relacionados a la música, literatura y cine. Necio consumidor y creador de productos culturales.