INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

¿Dónde entregas, neni?

El esfuerzo que conlleva mantener un negocio propio a través de redes sociales.
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Pamela Pedroza
La pandemia fue un acontecimiento que potenció muchas actividades y modelos de negocio, entre ellos el comercio minorista en línea a través de redes sociales. Esto tuvo varios motivos bien conocidos; muchas personas se quedaron sin empleo y tuvieron que encontrar alternativas laborales o de negocio, además de que las restricciones de contacto que evitaban la compra-venta de manera tradicional en un establecimiento físico obligaron a comerciantes a utilizar medios digitales para este fin.

Entre la población que tomó esta alternativa encontramos a las nenis, mujeres que hacen uso de las redes sociales para ofrecer productos y cerrar ventas. Aunque no se tienen datos actuales, según la ENDUTIH 2022 (Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares), en México eran 5.5 millones de mujeres de 15 años o más las que vendían por internet y 1.2 millones de ellas lo hacían como su actividad económica principal —en el 2019, previo a pandemia, eran solo 690 mil—.

En un principio, el concepto neni fue utilizado por terceros de una manera peyorativa que surge de la manera cálida con la que nombran a sus clientas —nena, neni, bonita, hermosa; sin embargo, actualmente, este término se ha resignificado como Nuevas Emprendedoras con Negocios en Internet, desde una connotación positiva de orgullo por el impacto de su trabajo.

Esta herramienta de comercio, además de ser una actividad económica ha sido un fenómeno sociocultural, pues no podemos pasar por alto la brecha salarial aún existente entre hombres y mujeres. Según el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), por cada 100 pesos que gana un hombre, una mujer recibe 85. Además, de acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, al menos siete de cada diez nenis tienen la responsabilidad de generar ingresos como jefas de hogar o compañeras de la persona que es jefa de hogar.

Dichos datos complementan la información para explicar la fuerza que ha tomado este modelo de negocio entre las mujeres, pues se ha hecho necesario buscar alternativas para obtener los ingresos que cubran estas responsabilidades, ya sea como actividad económica principal o como paralela a sus trabajos, que ya exigen 8 horas diarias. 

A esto se suma que dentro de las actividades de muchas mujeres están las dedicadas al cuidado y al hogar —las cuales no son remuneradas—, lo que les deja poco o nulo tiempo para un empleo de tiempo completo; por ello, esta opción que permite horarios flexibles y de gestión autónoma, resulta la mejor manera de emprender e incluso obtener cierta independencia económica. 

El comercio minorista en línea representa para muchas mujeres la única forma de emancipación económica. (El Economista, 2021).

Aunque aún más de la mitad de las mujeres en México no tienen participación laboral, de 2020 a 2023 este porcentaje aumentó en un 1.6 %  —justo el periodo en el que se fortalece esta actividad—. Quizá esos datos no afirman a ciencia cierta que este crecimiento está relacionado solamente con las nenis, pues habría que hacer un estudio de correlación, sin embargo, analizando las demás cifras y temporalidades, podemos concluir que sí son parte de ello.

Hablando con cifras precisas de su aporte, en 2023 generaron 80.2 mil millones de pesos, que representa el 9% de los ingresos por la venta de bienes y servicios al menudeo a través de redes sociales, una cifra considerable para ser un modelo de negocio emergente. 

Ser neni implica ciertas estrategias de venta distintas a las de un espacio físico y que en la mayoría de los casos son aprendidas de observar, dar scroll infinito en Facebook, de la prueba y error. Primero, para ofrecer su producto debe hacerse mediante la publicación de éste en redes sociales, agregando fotografías, descripciones atractivas y/o textos que enganchen a los posibles clientes —créeme, no es una labor fácil que se aprenda en un sólo día, ni siquiera un solo mes—. 

Con esto hay que considerar que muchas mujeres que forman parte de esta población no son nativas digitales o no han tenido accesibilidad a estos medios por mucho tiempo, pero, digamos, la dificultad no siempre está en lo técnico, sino en aprender a comunicar de manera atractiva que tu posible comprador necesita ese producto que le cambiará la vida. Convencerles, vaya.

Antes de que Facebook creara Marketplace, esto se hacía desde el estado del perfil personal o en grupos, ya sea específicos para cierto tipo de productos o creados para la compra/venta. Estos grupos aún siguen funcionando, sin embargo, la creación de dicha herramienta da mayor alcance y dirección hacia el llamado mercado meta. 

Pero este modelo de negocio no implica solamente esa labor de convencimiento en línea, también es parte de su trabajo la logística de entrega. Al no tener un espacio físico y tener un alcance local, el punto de entrega se establece mediante un acuerdo con sus clientes y clientas; de ello surge la frase icónica "¿dónde entregas, neni?", pues es un comentario común en las publicaciones en las que anuncian los productos; entre las respuestas suelen estar: zona norte, zona sur, Centro Max, Expiatorio, en el café tal… La respuesta a esta pregunta puede ser el elemento que defina la decisión de la persona para comprar o no, analizando los factores de cercanía, practicidad, seguridad, etc.

Muchas veces su casa es oficina, almacén, sala de juntas, en ocasiones taller y punto de entrega y más, y es por eso que los cafés pueden considerarse un espacio que sustituye a la oficina y al punto de entrega, ya que además de proporcionar acceso a WiFi —que es necesario para hacer la labor de venta—, son un lugar seguro para realizar entregas, pues es recomendable que éstas sean en un lugar público por el constante encuentro con personas desconocidas. 

Como ya leíste páginas atrás —espero, si no, ve a hacerlo—, el café no es solo la acción de ingerir una bebida, pues tiene consigo una carga social; en este caso no es una excepción que el café sea pretexto para algo más y, quizá, no sólo para el encuentro recreativo o social, ya que resulta un elemento que se le ha atribuido a la imagen de alguien emprendedor; seguramente en el cine has visto que las personas de negocios traen un café en mano en varias tomas o siempre existe la escena del personaje preparándolo por la mañana. De igual manera, los encuentros de negocios en literatura o en películas, si no son en una oficina, suelen ser en un café. 

Ahora, ser neni podría requerir un alto grado de cafeína para lograr la diversidad de actividades que requiere serlo, pero más allá de eso, aterricemos en el hecho de que trabajar en casa, sumado a lo que ahí sucede y representa, no es lo más óptimo todo el tiempo; ir a un café a trabajar de vez en cuando, suena a una excelente opción. Puede requerir una inversión, pero es mucho menos costosa que rentar un espacio cuando hablamos de un microemprendimiento, y es un momento o día que puede dedicarse para reunirse con proveedores y entregar los productos garantizando su seguridad. 

Hacer de un café un punto de entrega es un beneficio redondo. Existen un montón de ellos con una ambientación adecuada para trabajar, los clientes se sienten seguros de reunirse con la vendedora en un lugar público y, si traen automóvil, muy seguramente encontrarán un espacio de estacionamiento cerca, además el café puede beneficiarse de que otras personas lleguen a conocerlo y de la posibilidad de que vuelva otro día o en ese momento consuman. Es una de las cadenas que generan al elegir su punto de entrega, entre otros impulsos que siembran. 

Si tú eres neni y no estableces aún un punto para hacer tus entregas, recuerda siempre pensar en tu seguridad. Entre las páginas de esta edición encontrarás los lugares que pertenecen a la Red de Espacios Seguros para la Mujer, una iniciativa del Instituto Municipal de las Mujeres que reúne información sobre establecimientos y espacios de recreación en los que el personal está capacitado para reaccionar a cualquier situación de riesgo. Esa también podría ser una guía para ti. 

Cuando se busca información sobre las nenis, en muchas notas se les remite como un modelo de negocios; no obstante, el movimiento de empoderamiento que generan tiene alcances que hablan de reestructuras sociales significativas en el tema de género, un movimiento casi revolucionario, pues ha dado la facilidad de que muchas ingresen a la fuerza laboral del país. 

Son importantes los datos estadísticos que la Secretaría de Economía nos proporciona, sin embargo, pueden no ser precisos ya que continúa siendo una actividad económica mayormente informal y es complicado tener en el radar a todas las mujeres que realizan esta labor; el formalizar este sector empresarial es otra de las discusiones recientes sucediendo en el país y que no toca desarrollar en este texto. Por mi parte, celebro que las brechas de género se acorten y más cuando representan libertad e independencia para las mujeres. 


Referencias

Secretaría de Economía (2024). “Las Nuevas Empresarias con Negocios en Internet”. https://mipymes.economia.gob.mx/Recursos/NENIS_Interactivo.pdf

Masse*, F. (2021, julio 19). Nenis: Fenómeno que visibilizó las desventajas de las mujeres en la economía. El Economista. https://www.eleconomista.com.m...