A un costado de la Calzada, la colonia Andrade vive un cambio generacional, las viejas casas se convierten en espacios de colaboración, emprendimiento e innovación, los edificios en desuso se entregan a la cultura participativa, la efervescencia del Centro Histórico se ha regado a esta tradicional colonia.
Es ahí, a unos metros del monumento a Gaona, donde Tierra Latente encontró su espacio. En la primer planta de Americas 104, el café se abre a la comunidad, sirve de sala de espera para los consultorios y al mismo tiempo es punto de reunión para quienes habitan y conviven en esta zona de la ciudad, el fresco jardín central adorna de luz natural un espacio edificado en una época de esplendor y que hoy sucede su transformación.
Tere Cardona, Sergio Ramírez y César Bravo son los socios fundadores de esta cafetería amueblada con aroma a café y decorada con la apertura y la posibilidad de planear, hacer y colaborar.
Luego de conocer el café Oaxaca Latente, producido en la Sierra Mixteca de Oaxaca, Tere, Sergio y César decidieron convertirse en vendedores y distribuidores de este producto, posteriormente, con el ansia de emprender, montaron la cafetería, un espacio que promueve el negocio local y pone en primer lugar a la colectividad.
Su propósito cobra más sentido al estar alojados en Américas 104, un lugar donde se combina la casa concepto con el shared office y a través de la vecindad entre distintos negocios se genera una sociedad sustentable, propositiva y evolutiva. Tierra Latente llegó para ser esa arista que une los espacios con el aroma del café y la calidez de un espacio para convivir.
“Estos conceptos tipo trabajo/comunidad, esa parte fue la que nos latió bastante. Formar parte de una comunidad, traemos estas ideas, nosotros apenas estábamos metiéndonos de lleno al tema del café, pero fue lo que nos latió mucho”, nos cuenta en entrevista Sergio Ramírez.
Inicialmente la idea era ofrecer una barra de café, teniendo a los métodos de extracción como protagonistas, pero luego de escuchar al público, de conocer a sus vecinos, a todo su entorno, la oferta se fue transformando hasta ser una cafetería y espacio de convivencia cultural en donde la nota principal la toca el café de especialidad.
Y es en esa cualidad donde radica el atributo principal de Tierra Latente. Un café de especialidad, entre sus múltiples características, se define como un café orgánico, cultivado sin pesticidas, en donde el productor es el principal beneficiado de la venta de su cosecha, en donde la cafetería sabe cómo se hace el café que va a vender, mientras que el cliente puede rastrear totalmente de dónde viene y cuál es el tipo de café que va a beber. Una cadena económica sana y sustentable.
“En el momento en el que el barista te lo sirve tú puedes saber de dónde viene, la altura, la locación, quién le metió mano, quién no, la finca incluso; el nombre del productor y la calificación”, nos explica Sergio.
Oaxaca Latente, hoy bajo la marca de Café que Late, se produce en la Sierra Mixteca, en el municipio de Tlaxiaco, específicamente en las comunidades de Santiago Nuyoó y Santa María Yucuhiti. Éstas son parte de una red colaborativa que además recibe el apoyo de ingenieros especialistas que les asesoran para mejorar sus procesos y técnicas de cultivo. Así, en un círculo virtuoso, ellos producen mejor café, las cafeterías brindan más calidad y el cliente puede obtener mejores bebidas; y esto se regresa en beneficios para la sociedad productora.
La filosofía de compartir y de colectividad que profesa Tierra Latente, no se queda en el papel, aparcados en Américas 104, el café convive con otros proyectos que también se enfocan en la colaboración a través de eventos culturales, sociales y de integración.
Asimismo, en el día a día, Tierra Latente busca que sus proveedores sean negocios locales o emprendimientos sustentables. En el menú puedes encontrar el café de especialidad en sus distintos formatos, además de que continúan ofreciendo cuatro métodos de extracción para los apasionados al café, una sabrosa selección de postres y un par de opciones saladas para matar el hambre.
Como cartas estelares, en cuanto a café se refiere, el Cold Brew Tonic y el Latte Lavanda llevan mano, el primero es una mezcla fresca y de un gusto dominante, mientras que el segundo es suave y dulce; ambos de sabor contundente.
En Tierra Latente no solo encontrarás un lindo y cómodo espacio, puedes saciar tu pasión cafetera o venir a platicar cómodamente entre postres y lattes, incluso organizar un evento cultural, social o académico. El chiste aquí es colaborar, participar, ser parte de una comunidad.
Tierra Latente te espera en Av. Américas 104, los lunes de 12:00 a 21:00 horas y de martes a sábado de 10:00 a 21:00 horas.