INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Ciencia ficción a las finas hierbas

En esta edición de Agua la Boca te mostramos un par de alimentos de otro tiempo, mundos e inclusive universos sacados de las historias más fantásticas y bizarras.
¿Cansado de pan con lo mismo? ¿Ya siempre guisas las mismas cosas de toda la vida? ¿Aburrido de revisar el recetario, los libros de cocina, el canal gastronómico de la tele y nada parece buena idea? Yo te doy una: ábrete un libro de Isaac Asimov (El fin de la eternidad) o George Orwell (1984), ve una peli o una serie de esas distópicas, apocalípticas y futuristas como Cuando el destino nos alcance, Dune, Star Wars, Los juegos del hambre, o sumérgete en un maratón de Star Trek.

En todas estas historias encontrarás una de dos cosas: nuevas comidas increíbles o que la tuya es en verdad deliciosa y no te puedes quejar porque en otros mundos se come horrible.  

Los autores de ciencia ficción tienen una imaginación inaudita, pues no solo deben inventar personajes y sus historias, sino que además usan toda su fantasía para crear mundos enteramente nuevos, nunca conocidos ni pensados… aunque lo que es y seguirá siendo común en todos, es que los seres vivos deberán comer. Sí o sí.

Para que un mundo esté completo debe tener comida y si hay comida también estarán presentes los símbolos que la acompañan (siempre que ésta sea una expresión cultural de la sociedad ficticia en cuestión). Estos dos modos de expresar la creatividad —la culinaria y la literaria— pueblan los contextos futuristas, distópicos o extraterrestres, típicos de la ciencia ficción, para despertar la curiosidad del lector. Además de dar consistencia a la realidad imaginada, para sostenerla es necesario concebir una cultura gastronómica integral, no solo sus platillos e ingredientes, sino todos sus rituales y simbolismos propios, una ética de la alimentación y la manera en la que los alimentos se producen, distribuyen y reparten, y, si dicho escritor puede llegar a plantear también los códigos sociales culinarios, como la etiqueta en la mesa, usos y costumbres, horarios, tabúes y licencias, la experiencia para el lector puede llegar a ser casi sensorial.

En toda la literatura —y por ello en la literatura de ciencia ficción—, la comida, la simpleza o complejidad en su elaboración, su abundancia o falta de ella, son elementos clave para hablar de las condiciones sociales, la desigualdad, el control o el poder de unos grupos sobre otros. Descripciones detalladas de banquetes contrastan con dolorosas imágenes del hambre, el desamparo y las miserias humanas o alienígenas (pasadas o futuras) que nos llevan a repensar la manera en la que nos relacionamos con la comida en esta Tierra y en estos tiempos.

Las características de la cocina ficticia y futurista consisten principalmente en la invención de ingredientes y platillos que si bien, hoy son imaginarios, en un futuro bien podrían existir. Estos alimentos suelen ser innovadores y gozar de técnicas de preparación híper avanzadas tecnológicamente.

También están los alimentos asombrosos que todos queremos ver en los anaqueles del súper “Como sucede con la “fruta lunar” en la serie de libros “Saga” de Brian K. Vaughan y Fiona Staples. Esta fruta, originaria de la luna, tiene un sabor dulce y jugoso que es desconocido en la Tierra. La descripción de esta fruta nos hace desear probarla y nos muestra cómo la literatura de ciencia ficción puede despertar nuestra imaginación y nuestra apetencia por lo desconocido”1. Como sucede en la novela Dune, de Frank Herbert, en donde además de una sopa de cangrejo lunar —que se me antoja bastante—, también se pueden conseguir los ‘especiales de la especia’, un tipo de comida que solo puede ser preparada con la especia llamada melange. Este plato tiene la virtud de brindar a las personas habilidades especiales, como la capacidad de ver el futuro. Aunque como eso de andar de pitonisa es un arma de doble filo, preferiría mil veces llenar mi alacena con ese Soma para el bienestar, buenazo, que reparten gratis en el mundo feliz (Brave new world, de Aldous Huxley) y que sirve para todo.

También encuentro que sería muy interesante probar la famosa Pangalactic Gargle Blaster, bebida inventada por Zaphod Beeblebrox, uno de los personajes de Hitchhiker's Guide to the Galaxy. Hay que beberla con moderación ya que tiene la potencia de una patada de mula, los ingredientes de tan impactante bebida son: Zumo de Ol' Janx Spirit, una medida de agua de los mares de Santraginus V, tres cubos helados de ginebra Arcturan Mega, cuatro litros de gas Fallian para darle efervescencia, una medida de extracto de Supermenta Qualactin, en cucharita de plata. Un diente de tigre algoliano. Espolvorear Zamphour y una aceituna para decorar.

A bordo del Enterprise se come increíble, replicadores moleculares de cualquier platillo conocido reproducen al instante cualquier capricho culinario que la tripulación eche de menos. Excepto, claro, por una bebida tan embriagadora que está prohibida en toda la Federación, por lo menos desde el año 2379, fecha de la memorable boda entre el ‘número uno’ William T. Riker y la consejera betazoide, Diana Troi, pachangón en donde incluso el Teniente klingon Worf se pone una histórica guarapeta con cerveza romulana aun cuando los klingon son, según se dice, muy resistentes a los efectos del alcohol. Worf acaba diciendo que "esta bebida se debería prohibir" y Geordie le contesta que no hace falta, que ya está prohibida en toda la Federación (2014, Scaliter).

Dicho destilado azul pasa clandestinamente los controles de la Federación para aquel que sepa cómo moverse en el mercado negro y es perfecta para brindar en los cumpleaños. Se sabe de buena fuente que varios oficiales de la flota trafican con ella y que al capitán Kirk y al doctor McCoy les encanta, por ello, McCoy le regala una botella de cerveza romulana a Kirk en uno de sus cumpleaños, saltándose la prohibición… o sea que hasta los héroes del futuro se dan sus chances.

Como los ingredientes de dicho brebaje son azules y secretos, yo he decidido experimentar por mi cuenta varias combinaciones como, por ejemplo:

1 medida de Ginebra Saphire

1 medida de licor de Curasao dulce

Mucho hielo para agitarlo intensamente en la coctelera de su preferencia, colar la bebida y servir en copa de Martini con una tirita de naranja.

Larga vida y prosperidad.

 

Nota. - Que conste que, si alguien está realmente interesado, en Las Vegas parece que se venden unos packs de ‘cerveza romulana’ fabricados por Cervecería la Constancia, de la que no sé ni el precio ni el gusto. También en el año 2009, cuando salió la última película de la serie Star Trek, con permiso de la Paramount y como merchandising complementario, la empresa Boston America comercializó una bebida energética llamada: Romulan Ale Energy Drink. (Scaliter, Juan 2014).

Para los verdaderos profesionales en esto de la cocina de ciencia ficción les dejo aquí un grupo de Facebook en donde encontrarán las últimas novedades de sus pares. Sci-Fi and Fantasy Recipes | Facebook


Referencias

 1️ ¡Descubre los sabores extraterrestres de la gastronomía en la literatura de ciencia ficción! #ComidaFuturista. (2023, diciembre 27). Glosario Gastronómico. https://guiagastronomica.net/g...

Sanchez, R. (2011, octubre 10). Comidas y bebidas de ciencia ficción. Hipertextual. https://hipertextual.com/2011/...

(S/f-b). Cookingchanneltv.com. Recuperado el 17 de octubre de 2024, de https://www.cookingchanneltv.c...

(S/f-c). Pastemagazine.com. Recuperado el 17 de octubre de 2024, de https://www.pastemagazine.com/...

Scaliter, J. (2014, noviembre 6). Comida de ciencia ficción. Quo. https://quo.eldiario.es/ser-hu...

Star trek spirits launching with romulan ale whiskey and vodka. (s/f). Trekmovie.com. Recuperado el 17 de octubre de 2024, de https://trekmovie.com/2022/11/...