INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

¿Cómo se ven los derechos culturales en León?

Conoce en qué consisten los derechos culturales y como puedes gozar de ellos
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Tania Pérez
El desconocimiento de la ley no exime de las responsabilidades ciudadanas, así como el desconocimiento de los derechos no exceptúa a una persona a gozar de estos y para ello existen distintas organizaciones o instituciones que dedican su trabajo a la difusión y salvaguarda de los mismos. En el caso de los derechos culturales en León, el Instituto Cultural de León busca dar a conocerlos, promoverlos y protegerlos pero, ¿qué significa esto?

Por pequeña que ésta sea, ser parte de una comunidad es básicamente una cualidad inherente del ser humano pero, sentirse propio y partícipe de ella es un derecho universal que se masifica en los derechos culturales.

“Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”, dicta el artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Este mismo es retomado en La Carta de Roma 2020, un documento que trabajó la Organización Mundial de Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (GCLU, por sus siglas en inglés). En él se exploran los qués y cómos construir o evolucionar hacia ciudades más inclusivas, democráticas y sostenibles con la finalidad de que todas, todos y todes se sientan incluídos y partícipes de las acciones sociales y decisiones ciudadanas que se llevan a cabo en el interior de la vida en comunidad en la que están inmersos y que así se mantenga para las siguientes generaciones.

En dicho documento se enlistan cinco acciones esenciales para asegurar la aplicación de los derechos culturales en cada localidad (se habla de localidad o comunidad inmediata por la gran diferencia de usos, costumbres y valores que pueden encontrarse en un mismo país, región o estado), que son:

Descubrir: Esta primera acción no solo se refiere al hecho de hallar o encontrar cierta expresión cultural, también va por la línea de reconocerlas como tal. Al descubrir las raíces culturales de una localidad podemos ser capaces de poseerlas como parte de nuestro patrimonio, identidad y lugar en la ciudad e incluso si decidimos no atribuírnoslas como propias, al descubrirlas nos hará posible conocer y, desde ese entendimiento, respetar los contextos de los demás.

Crear: Es nuestro derecho —en grupo o individualmente— producir o ser parte de la producción de patrimonio cultural material o inmaterial y que ésta pueda ser parte de la actividad cultural que enriquezca la vida de la colectividad de la que se es parte. Además, es necesario asegurar que la capacidad de crear se distribuya equitativamente y podemos acercarnos a esto con dos acciones: a través de la garantía del cumplimiento de la libertad de expresión, tal como está expuesto en los artículos 6 y 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, y con la constante oferta de enseñanza-aprendizaje de habilidades y técnicas necesarias para que las personas logren el resultado esperado.

Esta segunda manera de interpretar el ‘crear’ corresponde más a quienes toman el liderazgo social en estos temas y se puede ver de distintas maneras, como un líder comunitario, una institución pública o un sector de la sociedad organizada.

Compartir: Para que dichas ‘creaciones’ puedan ser descubiertas, es necesario darles una visibilidad frente a quienes no las practican o identifican como suyas para propiciar el intercambio de ideas y el diálogo respetuoso sobre éstas. De esta manera, desarrollaremos la creatividad y enriqueceremos la vida social y democrática de una ciudad y entre las localidades.

Disfrutar: Al exponer o brindar un espacio idóneo para la compartición de las expresiones culturales y artísticas también se genera la oportunidad de acercamiento y gozo de éstas a quienes las conocen, ya sea a través de la apertura de puertas de un museo de sitio que guarda en sus paredes pedazos de la historia que dio identidad a la ciudad o al gestionar la presentación de un baile regional tradicional de la sierra en un escenario en el centro de la zona urbana de la misma ciudad, por mencionar algunos ejemplos.

Proteger: Para que las próximas generaciones tengan, como nosotros lo tenemos hoy, el acercamiento a todas estas expresiones culturales a las que tenemos acceso e incluso más, es necesario preservar los recursos culturales existentes y que se ponen en común; para ello se pueden llevar a cabo trabajos de investigación, catalogación, preservación, restauración, formación y enseñanza, así como difusión y promoción. También es importante mencionar en esta quinta acción que, así como “el respeto al derecho ajeno es la paz”, los derechos culturales de una persona no pueden ser ejercidos en contra de los derechos de otra u otras personas.

Teniendo claras cuáles son las acciones que pueden asegurar la aplicación al derecho universal de participar libre y plenamente en la vida cultural de ciudades, pueblos o comunidades, no hay excusa para no echarlas a andar, o bien, identificar aquellas que ya se realizan y fortalecerlas.

En nuestra ciudad, el Instituto Cultural de León tiene, desde sus inicios, como una de sus principales labores el crear y mantener una oferta artística y cultural constante, pensada para su ciudadanía y para quienes por aquí transitan. Pero así como la misma sociedad cambia y el análisis de los derechos culturales avanza, el ICL también ha evolucionado y cada vez pone más atención a las expresiones culturales y artísticas que son propias de las distintas comunidades, o sea, que tienen origen y significado fuera de cualquier institución pública o privada. 

Por ello, el auge que se le ha dado en recientes años al programa Territorios Culturales; al recién creado Cinito Comunitario; a la presencia de escritores y escritoras locales en cada edición de la Feria Nacional del Libro de León, Fenal; a la preservación, acceso y difusión de recintos arquitectónicos como Plaza de Gallos, la Casa de la Cultura Diego Rivera o el Museo de las Identidades Leonesas; o bien, con la programación en distintos recintos de puestas escénicas con contenido hecho por leonesas y leoneses y sobre León; por mencionar solo algunos ejemplos.

Todas estas manifestaciones antes descritas tienen un valor que va mucho más allá de lo estético o histórico, son testimonio vivo de lo que da identidad a quienes son parte de éstas. Por eso y muchas razones más, es que el significado de cultura muchas veces se define como ‘la forma’ en la que las personas cumplen sus necesidades básicas, ya que es a través de los ‘cómos’ y los ‘con qué’ que se transforma y significan las experiencias o cosas. En resumen, la cultura es cómo las personas forman, expresan, comparten y jerarquizan sus valores de manera consciente o inconsciente.

Y aunque existen grandes avances y suficientes evidencias de que se trabaja en el Municipio de León por el buen camino ante los retos detectados, aún queda el gran desafío de compartir (la cuarta acción de La Carta de Roma) los logros con que se han conseguido y los que se están cosechando con otras ciudades, así como conocer más y aprender más de otras sociedades para poder ampliar en León el descubrimiento y disfrute de la inmensa diversidad cultural de la que está formada Guanajuato, México y el mundo.

  

Referencias:
La Carta de Roma 2020, (recuperado: diciembre, 2023) 

https://agenda21culture.net/sites/default/files/2020_rc_spa_0.pdf

Tania Pérez Tania Pérez

Noctámbula, melómana, cinéfila, lectora y escritora; todo a medias. También soy comunicóloga con especialidad en periodismo de arte y cultura, por el programa PRENDE.