INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

Resistir a través del arte

La presencia de las mujeres en el mundo artístico es aún un tema de lucha y resistencia. Te damos algunos números que lo visibilizan.
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Silvia Palacios
Históricamente, el arte ha sido una herramienta para alzar la voz, para contribuir a la ruptura de convencionalismos y ‘reglas’ presupuestas por el statement. Ejemplo de ello son las artistas que han hecho uso de éste para hacer declaratorias políticas y quebrar los techos de cristal.

Después de la Revolución mexicana, el país entró en una etapa de construcción de la identidad y el orgullo nacionalista, impulsado en gran medida a través de las artes, pero durante décadas, el protagonismo fue para los hombres. Poco a poco, las mujeres han hecho cada vez más eco en el arte, refrendando su talento, abriendo brecha y abordando temáticas que incomodan al patriarcado, pero que son necesarias.

Así, en el presente artículo haremos un breve comparativo de cómo se han abierto paso en el arte mexicano incursionando cada vez en mayor número en las diversas disciplinas, y también recordaremos a algunas figuras que, aunque en su momento no fueron reconocidas, sin ellas no podríamos hablar hoy de un poder femenino en la economía naranja de nuestro país. 

Comencemos con un primer ejercicio. Además de Frida Kahlo, ¿a cuántas artistas plásticas mexicanas, o que crearon gran parte de su obra en nuestro país en el siglo XX, conoces?

Y no es por demeritar el trabajo de Frida Kahlo, ¡bastaba más!, sino porque se ha convertido en el referente de las artistas mexicanas a nivel mundial, pero también es necesario mencionar a grandes figuras como la jalisciense María Izquierdo, quien se enfrentó al monopolio y bloqueo de Diego Rivera y Siqueiros para crear murales en la Ciudad de México, y además demostró su gran talento siendo la primera pintora en exponer fuera del país.

Que tal Leonora Carrington y Remedios Varo, íconos del surrealismo quienes, si bien no nacieron en tierras nacionales, fue aquí donde se establecieron y crearon gran parte de su obra. Otro gran referente de la pintura que adoptó la nacionalidad mexicana es Olga Costa, quien plasmó el colorido, tradiciones y vida cotidiana de nuestro país. En este punto también vale la pena mencionar a Lilia Carrillo que, de acuerdo con el Museo Amparo, fue considerada la única mujer en pertenecer a la Generación de la Ruptura. 

En fotografía están Kati Horna y Lourdes Grobet, ésta última reconocida, principalmente, por sus obras que retratan la cultura de la lucha libre y de quien te recomiendo entrar a su página web (lourdesgrobet.com), donde encontrarás toda una sección fotográfica dedicada a las mujeres en el pancracio.

A falta de páginas para nombrar a figuras del arte plástico y visual mexicano, me limitaré a nombrar a algunas artistas sobre las que te invito a indagar más, como las escultoras Helen Escobedo, Marysol Werner Baz y María Lagunes. De igual forma, es importante mencionar a Rita Eder, historiadora del arte, investigadora, docente, curadora y crítica del arte que dentro de sus múltiples trabajos también ha documentado el papel de las mujeres en esta disciplina a lo largo del tiempo. 

En últimos años también hemos sido testigos del trabajo de Mónica Mayer, activista y precursora del arte feminista en América Latina y a quien se le atañe ‘El tendedero’, ejercicio que se ha popularizado durante las marchas del 8M para denunciar a hombres que han cometido violencia de género. 

Mónica Mayer parece interesada en el lenguaje, con él realiza una especie de arte sociológico como bien puede verse en una obra "El Tendedero", que presentó en una exposición de jóvenes en el Museo de arte Moderno de la ciudad de México, donde el tema fundamental era la ciudad. El Tendedero consistió en hileras de papelitos rosas, que Mónica había repartido por las calles de la ciudad de México a mujeres diversas a las que había pedido que escribieran acerca de las amenazas a la integridad física que a menudo sufrían en la calle.1

Pero, aunque cada vez son más artistas las que incursionan en la plástica, aún existe un rezago en la creación de espacios para mostrar su obra. De acuerdo con el artículo ¿Cuántas mujeres artistas hay en las colecciones de los museos mexicanos?, de Jair Ortega de la Sancha para Gatopardo, en 2022 el máximo de obras hechas por mujeres, pertenecientes a colecciones de museos de la Ciudad de México, no rebasaban el 25 por ciento. 

Esta cifra (25%) correspondía al Museo Universitario de Arte Contemporáneo, seguido por el Museo Jumex con el 20% y el Museo de Arte Moderno, con el 16.65 por ciento. En último lugar estaba el Museo Nacional de San Carlos con solo el 1.7 por ciento.  

Ahora, ¿qué hay del cine? Si bien es cierto que el rol femenino ha estado presente desde los inicios del séptimo arte en México, en su mayoría era a cuadro pero con roles secundarios y representando papeles de mujeres sumisas o, por el contrario, cuando eran la figura principal eran retratadas como una femme fatal que termina con un final trágico debido a sus ideales. 

(...) La mujer jugaba un papel secundario. Es decir, de complemento para el protagonista varón, quien soportaba la mayoría de la carga narrativa de la historia; se les ubicaba en papeles donde debían servir en sus hogares como amas de casa, buenas esposas y madres, aquellas que serían devotas a la religión y que debían sacrificarse por amor al hombre. Además, debían seguir con un código social de sumisión ante los hombres,[5] como objeto ornamental y de deseo sin muchas complicaciones sociales, es decir, debía responder de manera natural al machismo de la época.2

Durante varias décadas más predominó esta narrativa con el cine de arrabal y de ficheras; no fue sino hasta que existió una mayor incursión de las mujeres detrás de cámara, que cambió este estereotipo transformado el rol de víctimas pasivas a voces de resistencia.

Estos filmes presentan a las mujeres ya no como víctimas, sino como testigos y como luchadoras que sobreviven y se enfrentan a un sistema político-social que trata de invisibilizar el problema de la violencia, y donde el miedo ya no es pasividad, sino que se transforma en resistencia y lucha. 

En este punto, las mujeres encuentran en el espectro cinematográfico un espacio para recuperar su papel dentro de la sociedad y exponer sus temores, ya no como sujetos pasivos, sino como parte de un ejercicio de reclamo ante las falsas promesas de seguridad por parte del Estado.3

Pero antes de que aparecieran cineastas como Fernanda Valadez, Tatiana Huezo, Natalia Beristáin y Teodora Mihai, existieron mujeres que rompieron el techo de cristal detrás de cámara. Entre ellas encontramos a Herminia Pérez de León, mejor conocida como Mimí Derba, considerada la primera directora de cine mexicano. También está Matilde Landeta, guionista y directora; Carmen Toscano Escobedo, directora, poeta, dramaturga y ensayista; Adela Sequeyro, la primera cineasta que dirigió una película sonora en México, así como las hermanas y documentalistas Adriana y Dolores Elhers. 

Así como en estas disciplinas, la figura de la mujer también fue relegada en la literatura y ha sido en las últimas décadas que se ha destacado el legado de escritoras de años pasados, trabajo realizado también por escritoras contemporáneas. La misma Margo Glantz platicó en entrevista para El País en 2018, cómo fue que durante sus primeros años tuvo que pagar sus publicaciones a cuenta de autor. 

Mis primeros libros nadie los quiso publicar. Era profesora de universidad y solo querían ensayos. Rechazaban los de ficción y en parte se debía a que era mujer.4

En años recientes ha surgido una generación de escritoras que han pisado firmemente en el mundo literario con obras que abordan temáticas tanto sociales como personales, con textos profundos y estilos diversos. Y si antes figuraban nombres como Rosario Castellanos, Elena Poniatowska, Nahui Ollin, Pita Amor, Elena Garro, entre muchas más; hoy resuenan nombres como Cristina Rivera Garza, Fernanda Melchor, Brenda Navarro, Ave Barrera, Guadalupe Nettel, Valeria Luiselli y muchas, muchísimas más. 

Si quieres adentrarte en la literatura hecha por mujeres, te recomiendo seguir la cuenta de Instagram de Laura Romero (@lauraromeroq), que dentro de su contenido tiene la sección ‘Cambio escritor por escritora’, así como consultar el Mapa de Escritoras Mexicanas Contemporáneas donde, al seleccionar la ciudad de León, aparecen nombres como el de Marjha Paulino y Karla Gasca.   

Finalmente, abordemos el tema de la música, tan vasto como las demás disciplinas, pero, para el fin de este artículo nos centraremos en cómo siguen existiendo parámetros que visibilizan el hecho de que aún hay una brecha considerable entre géneros. 

Por ejemplo, de acuerdo con Sonoridad, plataforma de investigación y medio encausado a la música hecha por mujeres, la participación de hombres en los festivales nacionales sigue siendo predominante. Prueba de ello es que en los estudios que realizaron de 2022 a 2024, la representación femenina en estos eventos no supera el 30 por ciento.

Si bien en 2022 y 2023 se mantuvo el resultado de 25% de representación, en 2024 tenemos que 22 de cada 100 actos anunciados en festivales mexicanos tuvieron mujeres al frente. 

Nuevamente, encontramos eventos con un 0% de representación femenina. Incluso aumentó el número de festivales sin representación; algunos de ellos, que habían aparecido en el primer estudio y realizado cambios significativos en 2023, regresaron a una representación nula en 2024.5

Pero, pese a que estas estadísticas no son alentadoras, también existen propuestas que no solo dan espacio a músicas, sino que propician momentos de resistencia. En 2024 algunas de éstas fueron los festivales Asiste o Muere (CDMX), Damas Fest (Durango), Ella Suena (Hidalgo) y el Festival Mujeres Haciendo Música (CDMX), prueba inequívoca de que la falta de equidad no es por falta de talento.  

Porque si bien se han quebrantado múltiples techos de cristal en las artes en nuestro país, aún quedan varios más pendientes y esa labor nos corresponde a nosotras desde nuestras trincheras; a través de la creación y gestión de obras, de proyectos; a través del consumo de estas propuestas, de su difusión, de la resignificación. Porque no solo es pensar en el hoy, sino en las generaciones futuras.  

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Referencias.

1 Unam, I. de I. E. (s/f). Vista de Las mujeres artistas en México. Unam.mx. Recuperado el 16 de febrero de 2026, de https://www.analesiie.unam.mx/...

2 Quintero, C. P. M. (s/f). Apuntes generales del papel de las mujeres en el cine mexicano. Archipiélago. Recuperado el 2 de verano de 2026, de file:///C:/Users/ICL%20COMUNICACI%C3%93N/Downloads/Apuntes+generales+del+papel+de+las+mujeres+en+el+cine+mexicano.pdf

3 Ídem. 

4 Usón, V. (2018, diciembre 2). La sombra machista en la literatura. Ediciones EL PAÍS S.L. https://elpais.com/cultura/201...

5 Cabrera, K. (2025, marzo 18). Estudio de brecha de género en festivales mexicanos 2024. Sonoridadmx.org. https://www.sonoridadmx.org/p/...

Vargas, M. (2020, julio 19). Escritoras mexicanas: feminismo y reivindicación en la literatura. Corriente Alterna. https://corrientealterna.unam....

Las mujeres artistas en el Museo Kaluz: un trabajo de recuperación. (s/f). Gatopardo.com. Recuperado el 16 de febrero de 2026, de https://www.gatopardo.com/arti...

Pioneras del cine en México. (2024, enero 29). Estudios Churubusco. https://estudioschurubusco.com...

Silvia Palacios Silvia Palacios

Comunicadora de formación. Ha trabajado en prensa escrita para formatos impreso y web. Actualmente se desarrolla en Comunicación Social. Foodie (por no decir de buen diente), viajera, melómana y entusiasta de la ortografía.