INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

El Cubo: El aprendizaje también es encuentro

Un lugar para explorar la creatividad y promover el aprendizaje del arte, con talleres y actividades para adultos y jóvenes
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Pamela Pedroza
En El Cubo, las personas crean comunidades cercanas a través del arte y desde un aprendizaje que trasciende, pues sus talleres están diseñados para que aprendas la técnica sólidamente e incluso detrás de sus microtalleres, hay una intención meditada y compartida.

En medio de un gran catálogo de cursos y convivencias de lectura y pintura en la ciudad, El Cubo nos ofrece una opción para integrar estas actividades a nuestra vida con una mayor consciencia y sin el temor de incursionar en algo en lo que somos novatos, pero con la aspiración de convertirnos en expertos.

El nombre proviene de la figura geométrica que, aunque pareciera rígida, también puede ser “una estructura que permite la creación o la derivación de otras estructuras que se fortalecen entre sí”. A esto, Elizabeth de Alba, fundadora del espacio, agrega: “probablemente pareciera que no está tan cercana al arte o a la creación artística cuando somos más libres, pero al final es una base clarísima. Entonces, nosotros pensamos que es importante siempre tener una base disciplinar”.

Estudio de Arte El Cubo es una obra familiar que comenzó gracias al gusto que Natalia L. de Alba adquirió por pintar desde pequeña y porque, aunque estudió Educación, continuó pintando. Inicialmente sus piezas tenían una inclinación artística naturalista, pero durante la pandemia comenzó a hacer retratos de mascotas por comisión. El proyecto creció hasta que fue necesario adquirir un espacio para adaptarlo como taller y fue entonces que se sumaron su mamá, Liza de Alba, y su abuelo, Vicente de Alba. 

Liza, con la licenciatura en Comunicación y el doctorado en Educación, y el abuelo como médico y con una vida como docente, se agregaron al plan de Natalia para crear un proyecto educativo relacionado con el arte. Así surgió este espacio que no solo es su estudio, sino el lugar en donde se crean aprendizajes significativos alrededor de la pintura, los círculos de lectura, el taller de journaling, el club de los abuelos y otras actividades más.  

En tanto, el Club de los abuelos es un espacio reflexivo en el que personas de la tercera edad se reúnen los lunes de 11:00 a 13:00 h o de 17:00 a 19:00 h y, guiadas por el señor Vicente, hablan en torno a experiencias que buscan procesar en colectivo. Por ejemplo, el duelo fue una de las temáticas que pusieron en común y que formó parte de un taller de cerámica donde pintaron un corazón de cerámica en su forma anatómica. Incluso temas como la banca electrónica explicada por un experto, son parte de este club.

Liza facilita el taller de journaling, que consiste en tomar una libreta y hacer uso de una creatividad casi espontánea para hacer collages con prácticamente cualquier cosa: tickets, recortes, flores, dibujos, envolturas o agregar frases, etc.; es un instante para expresarse con libertad (martes de 17:00 a 19:00 horas). Naturalmente, solo había mujeres inscritas a este curso y por ello se realizó el experimento de abrir una sesión exclusiva para hombres, la cual tuvo un gran éxito en el proceso e incluso se hizo viral el reel  donde se muestra la experiencia. 

De igual manera, Liza dirige el club de lectura que se realiza cada 15 días donde, desde enero hasta hoy, se han leído nueve libros de distintos géneros y temáticas, pero con una base: brindar herramientas de análisis literario y no solo leer con la inercia de conocer el final de la historia. La elección de las obras se realiza mediante las propuestas que todas hacen y que al final todas votan. Porque sí, también de manera no planeada se ha compuesto únicamente por mujeres, quienes han hecho una comunidad que comparte la intimidad que implica leer un libro: sentimientos y pensamientos. Esto indudablemente crea una proximidad basada en el respeto y la empatía. Aún hay lugares, puedes sumarte.

A lo largo del año, también llevan a cabo microtalleres de una tarde o una mañana. Próximamente ofrecerán el de creación de coronas de otoño, así como uno para aprender a ilustrar insectos o aves, pintar calabazas de cerámica, entre otros. 

Pero, anteriormente se impartieron los talleres ‘Planta tu intención’ (en enero), en el que, más que solo pintar una maceta escribías tu intención para el año y la enterrabas junto a las raíces de una planta. En febrero se realizó ‘Sana tu corazón’, donde las y los participantes pintaron su corazón anatómico de cerámica; entre otros talleres que van de la mano con algo que trasciende, además de la técnica artística que se lleva como aprendizaje.   

Más allá de ser un estudio o un espacio de acercamiento al arte, El Cubo es un semillero de comunidades en el que las generaciones se mezclan, aprenden al mismo tiempo o expresan el análisis de un libro o un tema que les mueve. Entonces, los extraños dejan de serlo y encuentran nuevas maneras de ser en colectividad durante el proceso de aprender una disciplina; encuentran el poder de la empatía y la comunidad en el arte. 

 

Avenida Panorama 609
Instagram: estudioelcubo