Furia es una obra que, desde sus primeras páginas, parece rescatada de la oralidad, como esas historias que cuenta una abuela en la cocina —con la misma vibra—, cargada de recuerdos, misticismo y presagios; y es que Clyo entrelaza la vida de los personajes con sus tradiciones y con una identidad que se desborda en cada línea.
Entre los puntos que destaco, está la forma en que la autora da vida a sus personajes. Cada uno aparece con una fuerza poética, son seres marcados por la tierra y por lazos familiares que los atan y, a veces, los condenan; la urgencia del amor entre dos soldados, un hombre que va de pueblo en pueblo embarazando mujeres, y mujeres violentadas desde la infancia.
El hilo conductor resulta exigente, incluso difícil de seguir, pero es justo esa complejidad la que forma parte de su fortaleza, pues el libro te obliga a estar atento y leer con todos los sentidos presentes; exige ser habitado, como si te reclamara ocupar un espacio dentro de la historia, ser un lector testigo de lo que se cuenta.
La obra no sólo refleja enojo, también presenta el ardor de vivir en un lugar sofocado, el desierto; el peso de los lazos familiares, la rabia contenida que atraviesa generaciones. Pero, además, es la furia de una escritura poética, intensa y evocadora que retoma la tradición de las letras mexicanas y la transforma en algo nuevo.
Como reflexión final, me permitiré aseverar que Clyo Mendoza presenta un cosmos de la identidad hispanoamericana, de autores que narran a México desde sus entrañas: con todas sus contradicciones, su violencia y su belleza. Leer Furia es entrar en esa tradición y, al mismo tiempo, descubrir una voz singular capaz de narrar con un ritmo propio, hipnótico y estremecedor.
Título: Furia
Autora: Clyo Mendoza
Género: Ficción
Editorial: Almadía
Páginas:259
Costo: $223 (aproximado)