Y es que, aunque se piense al museo como un espacio de formación cultural o centro educativo, la realidad es que estos lugares también son parte de las opciones de ocio y diversión por lo que su competencia directa, con la que pelean públicos, no son precisamente las aulas de clases o las bibliotecas, sino las salas de cine, los conciertos, las partidas deportivas, los bares y hasta videojuegos y plataformas digitales de contenido audiovisual.
Por eso, no es de sorprender que la tecnología y la mercadotecnia estén influyendo directa y fuertemente en los procesos museísticos actuales. Estos esfuerzos por modernizar los espacios expositivos tienen, desde hace algunas décadas, una tendencia marcada por crear experiencias entre los visitantes a través de aplicaciones digitales que a su vez puedan tener una salida atractiva en redes sociales.
Recursos cada vez más creativos y especializados de diseños sonoros e iluminación dinámica, desarrollo de apps que ofrecen beneficios a sus usuarios, así como generación de Realidad Aumentada (RA) y Realidad Virtual (RV) o adecuación de recintos para convertirlos en espacios más envolventes, 360 o itinerantes, son algunas de las tendencias que se pueden encontrar en los museos alrededor del mundo con la intención de crear experiencias interactivas que causen un efecto wow en los asistentes con el fin de incrementar las visitas y así poder justificar la conservación de los espacios físicos de exposiciones.
Por allá del 2018, en México abrió sus puertas el Museo Trick Eye, un espacio expositivo que tenía réplicas en gran tamaño y con adaptaciones de famosísimas obras de arte cuyo principal objetivo era poner al visitante a jugar con cada pieza y la cámara de su teléfono inteligente. A través de RA e ilusión óptica era posible darle vida a animales fantásticos o a pinturas famosas de Edvard Munch. A pesar de que este espacio cerró permanentemente apenas unos años después de su inauguración, no desistieron los intentos en nuestro país por incluir estas estrategias en otros lugares.
Esfuerzos similares han surgido gracias a empresas internacionales como Fever Labs Inc., los principales desarrolladores de exposiciones inmersivas, temporales e itinerantes como Van Gogh: La experiencia inmersiva o Inside Banksy, y el popular Museo de Futuro, MUFO en Ciudad de México, que se integra de exposiciones diseñadas para la selfie, acciones que provocan casi de manera inmediata y poco razonada, la publicación de este material en redes sociales, acciones que cuando logran un alcance masivo, es muy probable que causen un fenómeno social conocido como FOMO, por sus siglas en inglés, fear of missing out, miedo a perderse algo, y que esto aumente considerablemente los números de asistencia.
Otro ejemplo de cómo los espacios expositivos se modernizan puede ser el reciente trabajo realizado por el Museo de Memoria y Tolerancia, en colaboración con Meta e Inmersys, para diseñar experiencias interactivas a través de realidad aumentada en dos de sus exposiciones permanentes dedicadas al Holocausto y a los genocidios de Ruanda y Camboya. Y, si bien las tecnologías implementadas son similares, los objetivos distan bastante. En el caso del MyT, con esta adecuación buscan motivar a públicos jóvenes a visitar el museo y fortalecer el aprendizaje de su contenido a través de experiencias interactivas. Además, al ser adecuaciones en exposiciones fijas es que estos ejercicios también ayudan a propiciar las revisitas de quienes ya conozcan estas exhibiciones.
Además de enriquecer la presentación del contenido de las exposiciones, también se han utilizado estas ‘nuevas tecnologías’ para mejorar la atención al usuario. Por ejemplo, al descargar la app del Sistema de Museo de Roma, el usuario puede encontrar información de más de 20 museos de arte contemporáneo y arte moderno, arqueología y otras ciencias, todos concentrados en la capital italiana, y desde allí pueden agendar visitas y comprar entradas; conocer el mapa y trazar su ruta de visitas. Ya en el lugar puede usar esta misma app para interactuar en algunas zonas de los museos, o bien, desde casa u otro sitio, realizar recorridos virtuales por algunas salas.
En el caso de León, estas modernizaciones pueden verse principalmente a partir de la pandemia por covid-19, ya que con el cierre de puertas de los museos y la poca afluencia en los primeros meses después de su reapertura, se tuvieron que crear nuevas estrategias para llevar las exposiciones a las casas de las y los interesados.
Fue así que, por ejemplo, el Museo de Arte e Historia de Guanajuato cuenta con transmisiones en vivo de muchas de sus charlas y presentaciones que en su mayoría versan sobre aspectos de las exposiciones que tienen vigentes. Y en el caso del Museo de las Identidades Leonesas, a través de Google Maps, se puede realizar el recorrido por el inmueble conocido como la excárcel, y también se encuentra disponible en material 360 la exposición Ecos del estadio.
Este tipo de cambios no dejarán de suceder, al contrario, se realizarán con cada vez más originalidad e inmediatez, por lo que no es posible decir que el formato es lo de menos, pero por más tecnologías que se desarrollen, el alma de los museos siempre será la riqueza de su contenido.
Referencias:
Museo Memoria y Tolerancia en México lanza experiencia de AR con el apoyo de Meta. Anónimo (En línea). 08 de mayo, 2023. https://about.fb.com/ltam/news...
Museo Trick Eye | Redescubriendo Museos Noticias 22 (En línea). 11 marzo de 2020. https://www.youtube.com/watch?v=Grk4mNVUUIg