Desde hace siglos, los colectivos artísticos han reunido esfuerzos e iniciativas para perseguir distintos objetivos. Bajo la misma ideología colaborativa, suman voluntades para crear, transformar y construir realidades alternativas a través del arte.
Como protesta ante la privatización de los medios de producción artística, como resultado de la fraternidad y de la comunión de ideologías o como una forma de elevar el volumen del discurso a través de la unión de voces, estos colectivos se han convertido en parte de la cultura y contracultura de sus ciudades o barrios, en una oferta asequible para la creación y apreciación de manifestaciones artísticas.
Dentro del vasto catálogo artístico-cultural que encontramos en la ciudad, existe una variada y numerosa cantidad de proyectos que nacieron por iniciativa ciudadana y con la inquietud colectiva de crear.
Entre esa diversidad, una que sabe apropiar y convivir con la colectividad, es el arte urbano; por mencionar algunos proyectos, tenemos el de Hijas de la Chingada, una colectiva de mujeres que a través de la intervención urbana expresan pasiones, reclamos y necesidades; en otro plano pero también en el del arte urbano, Barrio Jam es una comunidad artística con mucha vida en León, la cual reúne a jóvenes para buscar expresiones alternativas a través del cuerpo en comunión con la música, y en ese sentido, Corpus Back Fam reúne el talento de hombres y mujeres que desde el rap, el hip-hop, el trap o el reguetón, han construido una comunidad muy activa y prolífica.
Así como la intervención del espacio urbano es una forma contracultural de expresión, el trabajo comunitario es fundamental para cumplir el compromiso artístico de que el arte escurra a todos los estratos sociales, descentralizar la cultura y realmente convertir los proyectos en esfuerzos integrales. En este rubro, podemos mencionar el programa institucional de Verbenas Culturales, el activismo de Un Colectivo o el involucramiento comunitario del Centro Cultural y Ecológico Imagina.
Están también aquellos y aquellas artistas independientes que, con el afán de impulsar sus disciplinas, encuentran en la colaboración entre sus pares una plataforma de creación posible y con mayor difusión, ondeando la bandera de la unión hace la fuerza, León tiene colectivos de todo tipo.
En lo escénico hay agrupaciones como EnSeña Teatro que, en el contexto del arte, se esfuerzan por visibilizar y abrir espacios para la comunidad sorda o Líquido Colectivo, quienes comparten historias para un público que busca divertidas emociones; en otra disciplina, la danza, se encuentra el Comité de Danzoneros, hombres y mujeres de la tercera edad que además de juntarse a bailar cada miércoles, mantienen vivo este tradicional baile cubano; y si mencionamos a alguno de los tantos colectivos que no se limitan a una, sino que son promotores de la multidisciplina, Interferencia Escénica mezcla de manera espectacular la ciencia y el arte.
El cine también tiene sus propios esfuerzos. Desde el 2012, Cine Colectivo Guanajuato ha sido una plataforma para los creadores locales, además de ser impulsor del cine independiente en Guanajuato, un colectivo que ha sabido trabajar de la mano tanto de las instituciones, de la iniciativa privada como de otros colectivos. En cuanto a la formación de audiencias, la Sociedad de Cine de Terror: Feast of Gore and Blood, que sesiona cada jueves en Torre Andrade, ha logrado afianzarse en un nicho muy específico de cinéfilos leoneses.
Los esfuerzos musicales también se cuentan por montones, un caso muy peculiar, es el de la Escuela de Música de León, que si bien institucionalmente su objetivo es académico, en la práctica, sus alumnos y profesores han encontrado en la colaboración la oportunidad de crear proyectos independientes y alternativos que viven fuera del universo de la Escuela de Música, trascendiendo su labor artística. Otro ejemplo es el de las orquestas, proyectos en donde conviven músicos experimentados y emergentes de la ciudad como es la Orquesta Filarmónica de León o la Orquesta Trinitate, entre muchas otras.
Existen también colectivos multidisciplinarios que abren el espacio tanto a artistas con gran trayectoria, como también permiten que quienes inician su andar en la carrera cultural puedan ver su trabajo en exposiciones o presentaciones; ese es el caso de Arte Colectivo Concepto Creativo que, desde la literatura hasta la pintura, busca espacios para presentar el trabajo de sus integrantes. También en el sentido multidisciplinario el joven proyecto de La Fanzzina acumula en sus páginas el trabajo de autoras e ilustradoras locales. Y en el tono escénico y festivo, La Party Project es una plataforma artística que desde la disidencia plantea narrativas que rompen con el tradicionalismo.
Y ha sido esta suma de voluntades lo que ha impulsado la creación de espacios físicos donde el arte existe en comunidad, espacios escénicos como Foro Molière o Corazón de León, incluso multidisciplinarios como la ya mencionada Torre Andrade o el Proyecto Casa Bruja. Las y los artistas han encontrado o han creado refugios para la colectividad.
Podemos llenar páginas y páginas con el gran número de proyectos colaborativos y comunitarios que se apropian de los espacios y de las calles de León. Algunos más organizados, otros más pequeños, unos emergentes y otros con bastante trayectoria. Colectivos que pretenden impulsar sus disciplinas, alzar la voz, proponer nuevas formas de expresión, iniciativas necesarias y valiosas para la conformación de una sociedad que consuma, que exija y que transforme su contexto desde el arte y la cultura.
El arte colectivo es vital para el sano crecimiento de una sociedad cultural; por ello desde Alternativas les invitamos a acercarse a su galería más cercana, al foro, al café cultural, al teatro, que escuchen esa banda local que les recomendaron, que se sumen a las actividades culturales que se organizan en su colonia, que compartan y que difundan.
La unión le da fuerza al arte, le da valor cultural a una ciudad con talento, creativa y con una amplia diversidad de visiones, una ciudad que necesita audiencias ansiosas y comprometidas con la producción artística; el arte no puede alejarse de la sociedad que lo cobija y desde las necesidades colectivas, el discurso y la propuesta adquieren trascendencia.