INSTITUTO CULTURAL DE LEÓN

León y Trinidad: un viaje a la historia

Descubre el momento en que llegó el primer ferrocarril a León, sus estaciones, y lo que marcó el rumbo de la ciudad y el país.
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Silvia Palacios
“Era el 28 de julio de 1882 y la tarde aquella correspondió a lo que la estación prometía, comenzó a llover a cántaros, los que alcanzamos a abrigarnos en el depósito nos consideramos felices; los demás tomaron un baño de regadera y estaban hechos una sopa cuando se quiso oír, entre la general emoción, el silbato de la primera locomotora que llegaba a León, y la lluvia no fue ya obstáculo que contuviera a la gente dentro de sus guarecimientos. Todos quisieron ver aquello para después contárselo a sus pósteros”¹.

Ciento cuarenta y dos años han pasado desde aquella tarde de julio en que llegó el primer ferrocarril a León, mismo que tuvo su recibimiento ‘oficial’ en la Estación León, como bien narra el abogado y apasionado de la historia leonesa, Toribio Esquivel Obregón; ahora, los trenes parecen ser grandes objetos del pasado, un fantasma que se escucha por las noches ―principalmente― en la ciudad, pero que pocos han visto y mucho menos los han abordado, pese a ello, no recordar su historia y la de los lugares que los albergaron sería dejar en el olvido momentos que marcaron el rumbo de la ciudad y el país, y he ahí la importancia de rememorar al ferrocarril y las estaciones ferroviarias leonesas. 

Con este objetivo es que el Museo de las Identidades Leonesas alberga la exposición temporal León y Trinidad. Las estaciones ferroviarias de León (1882-2023), que podrás apreciar hasta abril de este 2024. 

Ésta invita a viajar al pasado para adentrarte en las estaciones que guardan historias como aquel momento en que Venustiano Carranza fue llevado a la Estación Trinidad (entonces cuartel obregonista) para recibir atención luego de que perdiera el brazo en Santa Ana del Conde, el 3 de junio de 1915. 

Y es que, históricamente las dos estaciones ―León y Trinidad― pasaron de funcionar como puntos de envío de productos hacia haciendas e industrias lejanas, a ser cuarteles de guerra en disputa, durante la Revolución mexicana. 

Pero, regresemos unos años, a cuando México vivía en el Porfiriato, periodo histórico con claroscuros que enmarca la llegada del tren a nuestro país.

Fue en 1880 cuando comenzó a construirse el Ferrocarril Central Mexicano (FCM), que partía de la Ciudad de México hacia Paso del Norte (actual Ciudad Juárez) y, específicamente en nuestro estado, cruzaba por la ciudad de León y en Guanajuato capital a través de un ramal que se desprendía en Silao. 

Se requirieron 1,388 días de construcción (3.8 años) para dejar a punto la ruta, lo que equivale a 1.5 kilómetros diarios; así, aunque el primer ferrocarril llegó a León en 1882, fue hasta el 22 de marzo de 1884 que salió de la Ciudad de México el tren que hizo el primer recorrido completo por la línea, teniendo como destino final la ciudad de Chicago. 

Específicamente, las dos estaciones leonesas tenían sus propios objetivos, pues la de Trinidad funcionaba como centro de acopio de productos y mercancía proveniente de las haciendas colindantes como Santa Ana del Conde y La Sandía; mientras que la Estación León, ubicada al sur de la entonces Calle Real de San Miguel (actual Independencia), surgió como terminal provisional de 1882 a 1884, año en que se terminó la obra definitiva a 200 metros de la primera y en lo que solían ser terrenos de la Hacienda de Santa Rosa. 

Tras sus primeros años en funcionamiento y luego de tener diversas funciones (como cuartel de ejércitos revolucionarios y bodega), en el periodo de 1917 a 1922, bajo las administraciones de Venustiano Carranza y Álvaro Obregón, se recuperó la empresa Ferrocarriles Nacionales de México (FNM), que surgió de la fusión de la Central Mexicano, Nacional Mexicano, Internacional e Hidalgo y del Nordeste, con lo cual se benefició a ambas estaciones al ser intervenidas. 

La Estación Trinidad fue reconstruida por completo y a la Estación León se le añadió una bodega de carga y un cobertizo en el extremo oriente del parador de pasaje. En ambas se construyó una sección de viviendas para los trabajadores, pero actualmente solo se conservan las de Trinidad.

Años después, en 1937, la FNM fue expropiada por el presidente Lázaro Cárdenas, y si alguna vez te has preguntado por qué ya no existen ferrocarriles de pasajeros (exceptuando El Chepe), es porque en 1995 se suspendió dicho servicio para dejar su funcionamiento solo como medios de transporte de carga.

Te invitamos a descubrir estos y más pasajes históricos de ambas estaciones, así como conocer el valor arquitectónico de las mismas en la exposición que contó con la curaduría del arquitecto Amado Gutiérrez Gómez.

Visítala de martes a domingo, de 11:00 a 18:00 horas, y aprecia las fotografías, pinturas, maquetas, documentos y video que develan el día a día en las estaciones así como los textos que dan muestra de la importancia de estos inmuebles para nuestra ciudad.

De igual forma, sigue las redes sociales del Museo MIL para participar en las diversas actividades que se llevarán a cabo a propósito de esta exposición; porque en León #SiempreHayCultura y un ‘pretexto’ ideal para adentrarte en las identidades que han dado forma a nuestra ciudad.

«La locomotora, como una persona seria que hubiera en aquella vez contemporizado con la juventud, venía adornada con flores y ostentando los colores de nuestra bandera. Avanzaba despacio entre los acordes del himno nacional y las aclamaciones del gentío, en tanto que los pasajeros que venían dentro saludaban a la concurrencia y arrojaban por las ventanillas mangos de Manila, plátanos de especies desconocidas, piñas de Córdoba y otras frutas de la costa veracruzana, para simbolizar la unión por los lazos del comercio entre aquellas apartadas tierras y la nuestra. No sé cómo recibiría ese símbolo de unión aquel a quien le cayera una piña en la cara, porque si como manjar es exquisita, como proyectil no deja de ser temible y enconosa»¹.

Así ocurrió

1880- Comienza a construirse el Ferrocarril Central Mexicano (FCM) con ruta de Ciudad de México a Ciudad Juárez.

28 de julio de 1882- Llega el primer ferrocarril a León. El recibimiento ‘oficial’ fue en la Estación León. 

22 de marzo de 1884- Sale el primer tren que realiza la ruta completa de la FCM. 

1917 a 1922- Son remodeladas las estaciones Trinidad y León.

 Referencias

¹ Toribio Esquivel Obregón, Recordatorios públicos y privados. León, 1864-1908, pp. 276-279.

Gutiérrez Amado. Textos curatoriales de la exposición «León y Trinidad. Las estaciones ferroviarias de León (1882-2023)». Enero de 2024. 

Silvia Palacios Silvia Palacios

Comunicadora de formación. Ha trabajado en prensa escrita para formatos impreso y web. Actualmente se desarrolla en Comunicación Social. Foodie (por no decir de buen diente), viajera, melómana y entusiasta de la ortografía.