Hay libros que se leen con rapidez y desaparecen al poco tiempo. Chamanes eléctricos en la fiesta del sol hace exactamente lo contrario: permanece. La novela de Mónica Ojeda deja imágenes, sonidos y sensaciones que aparecen incluso después de cerrar el libro; no es solo la historia de un viaje o de un grupo de jóvenes buscando un concierto en medio de la montaña, es también una exploración de la violencia, del trauma, de la amistad y de las distintas formas de sobrevivir emocionalmente en un mundo fragmentado.
En el centro de la historia están Noa y Nicole, dos amigas que emprenden un viaje a las montañas para asistir al concierto de Los Abismos, pero éste se convertirá en algo más complejo que una aventura juvenil, pues a medida que avanzan se dan cuenta que están unidas por heridas profundas, por el peso de haber crecido en una comunidad violenta y en núcleos familiares atravesados por el miedo.
Es una narrativa profundamente sensorial, llena de música, cuerpos agotados, carreteras interminables, terremotos y rituales. Todo dentro de ella está conectado: la naturaleza, el dolor, la espiritualidad, la poesía y la necesidad humana de encontrar algo que permita soportar la realidad.
Uno de los aspectos más interesantes es cómo la música adquiere una dimensión casi espiritual y cómo el viaje funciona como una especie de peregrinación contemporánea donde los personajes buscan una experiencia que transforme —aunque sea momentáneamente— sus vidas; son complejos y cada uno parece cargar un vacío, por lo que buscan refugio en la música, en la poesía, en los rituales o en las drogas; aún así, ninguno logra escapar completamente de la violencia que rodea sus vidas. Es una generación que intenta construir vínculos afectivos y experiencias significativas mientras su entorno parece derrumbarse constantemente.
Parte de la fuerza de Chamanes eléctricos en la fiesta del sol está en su lenguaje. La escritura de Mónica Ojeda es intensa, fragmentada y profundamente poética. Hay momentos en que la novela parece avanzar más por imágenes y emociones que por acontecimientos concretos, lo que provoca que el lector se sienta desorientado.
Es una novela que no busca ser fácil de leer, pero sí imposible de olvidar; más que ofrecer respuestas claras, explora qué ocurre cuando una generación busca sobrevivir emocionalmente en un contexto atravesado por la violencia y la incertidumbre. La música, la amistad, la poesía y los rituales aparecen como pequeñas formas de resistencia e intentos de encontrar algo sagrado en medio del caos.

Chamanes eléctricos en la fiesta del sol
Autora: Mónica Ojeda
Género: Novela
Editorial: Penguin Random House
Costo: $349.00 (aproximado)
Páginas: 285