A la entrada del evento, en el Museo del Viento, te entregaban un sticker de El Arco del Cambio para poner tu nombre o calca a modo de gafete; al interior, el ritmo era acelerado, todos tenían preparados sus stickers y a la voz de “traes cambios, traes cambios...” te daban no uno o dos, sino un buen bonche de estos.

En las mesas encontrabas a artistas inmersos en la escena urbana como Gora Black, Cerok, Lok Edge, Mr. Monstrosixsixsix o Luis Shady; era emocionante ver cómo niñas y niños de entre 10 y 12 años convivían con asistentes más grandes, quienes les incentivaban a cambiar sus calcas.

Muchos de los participantes aprovecharon para conocerse en persona, ya que era común escuchar los “yo te sigo” y “yo te conozco”, se percibía la emoción al toparse unos con otros disfrutando juntos del evento.

Entre el tumulto de gente había quienes, como The Doobe On3r o Sabia Diabla, recortaban sus calcas recién impresas, generaban nuevos diseños con plumones sobre papel adhesivo o pedían firmas sobre mochilas, gorras o en pequeñas libretas. Otros artistas, como capitándeloc1995 o Fxlow Maltrip, tenían preparados pequeños paquetes de stickers en bolsitas para intercambiar.

El evento terminó con un concurso de calcas de Día de Muertos, donde los tres mejores stickers temáticos pudieron llevarse una playera, un rollo de vinil y un chorreador con sus respectivos stickers.
El Arco del Cambio no fue una iniciativa como muchas otras, se trató del primer intercambio oficial de stickers en León, lo que lo posiciona también como el primer encuentro oficial de esta comunidad en la ciudad y, por ende, como un espacio para la difusión de su arte y sus diseños.