Organizada por el Instituto Cultural de León, la Fenal es una celebración, sí, de las letras y la palabra escrita, pero también es un encuentro que involucra diversas expresiones artísticas, la conexión de nuestra historia resonando con la de otros humanos y un espacio en el que todas las personas tenemos lugar.
Aquello que leemos y nos resuena se transforma en la experiencia directa con sus autoras y autores, pues desde su voz y cara a cara nos cuentan sus anécdotas escribiendo de dónde sale aquello que escriben y que nos voló la cabeza, nos hizo llorar, reír, enojar —o está próximo a hacerlo—. Frecuentemente, sin pensarlo ni planearlo, Fenal te lleva a esa presentación editorial que te vuelve fan de alguna escritora o escritor; llegas por azares del destino, le escuchas y sales queriendo comprar toda su obra y obteniendo su autógrafo. Lo mismo pasa con presentaciones de música, teatro, títeres, talleres y demás actividades; pues esto también es Fenal.
Es muy común que sea el primer contacto de las niñeces con la literatura, incluso con el arte de manera personal u otras manifestaciones culturales a través de los talleres —como el tradicional taller de barro—. Esto pasa porque, así como hay familias que llevan a sus hijas e hijos, la programación está pensada para recibir grupos escolares de lunes a viernes (desde preescolar hasta preparatoria) o, bien, visitas grupales. Hay actividades destinadas para las y los más jóvenes, pues se reconoce la importancia de estas vivencias a temprana edad.
La aventura de ser parte de esta gran celebración también se narra a través de conciertos de géneros que pueden ser pop, rock, música infantil, cuentos narrados con música clásica, orquestas infantiles o hasta sonidos muy experimentales. De la misma manera, el teatro, los cuentacuentos, los títeres, incluso un rave para bebés —así como leíste—, formarán la Fenal 37; además de las exposiciones a cargo de la Coordinación de Artes Visuales del Instituto Cultural de León, el Encuentro de Ajedrez, el Encuentro de Promotores de Lectura, los concursos de expresión oral, los talleres especializados de escritura y todo aquello que hace de Fenal, esto, una feria y no un bazar de libros.
El programa literario reúne trayectorias consolidadas y, a su vez, voces que hoy están redefiniendo la manera en que contamos nuestras historias. Construye un diálogo entre geografías, generaciones y formas de relacionarnos con el mundo y, como cada año, también crea un espacio para las publicaciones de autoras y autores locales, y para los libros de casa editados por el Instituto Cultural de León, los cuales se han enfocado en el ciclo León 450. La herencia de las letras.
Un ejemplo de ello es León 450: dejando huella en la historia, que aborda, desde distintas voces, los valores que han persistido en León a través de sus 450 años de historia. Por otro lado está Historias extraviadas: mujeres aquí y ahora, un ejercicio de memoria colectiva que busca rescatar del olvido las vivencias de figuras femeninas fundamentales en la historia de Guanajuato. Y Soy de León es una de las publicaciones estrella, pues está dedicada a las niñas y niños con el objetivo de que a través de breves historias e ilustraciones se enamoren de su patrimonio.
Ahora, como ya te enteraste, Ángeles Mastretta es la invitada de honor de Fenal 37 para recibir uno de los dos reconocimientos Compromiso con las Letras. Pero, por supuesto, también podrás acercarte por medio de una presentación que hará de la Biblioteca Ángeles Mastretta y, claro, la firma de autógrafos.
La escritora argentina Selva Almada es otra de las figuras destacadas; es reconocida por su habilidad de combinar la investigación periodística y la narrativa literaria para elaborar un retrato crudo de temas como las violencias de género y la vida en las zonas rurales de su país. Se volvió referente con sus obras El viento que arrasa, Ladrilleros y Chicas muertas. En esta ocasión presentará Una casa sola, que tiene de trasfondo la memoria y el conflicto de clase.
A la par, esta edición se inscribe en celebraciones significativas dentro del ámbito editorial. Por un lado, el décimo aniversario de El murmullo de las abejas de Sofía Segovia y, por otro, los cuarenta años de Las niñas bien de Guadalupe Loaeza, novela que regresa en una edición conmemorativa y que continúa dialogando con nuevas generaciones de lectoras y lectores.
Dentro de la narrativa contemporánea, Aura García-Junco presenta Cuando hablamos de amor, que explora las relaciones afectivas desde una mirada crítica y actual, a través de ensayos escritos por distintas autoras con voces poderosas que cuestionan los estándares sociales y de género desde sus vivencias y visiones; en el mismo entramado, Olivia Teroba presenta Respirar bajo el agua, un libro de nueve cuentos en los que la tradición latinoamericana dialoga con el interior de mujeres que buscan su libertad.
Una presentación editorial que también sobresale es la de Rosa Ramírez con Material inflamable, escritora mexicana-iraní nacida en Mazatlán, que emigró a Estados Unidos donde estudió Español y Estudios Latinoamericanos con enfoque en poesía subversiva escrita por mujeres y personas queer. En esta novela, la protagonista se enfrenta a la discriminación y alienación siendo una mexicana estudiando en una universidad de Massachusetts.
El programa se despliega en una amplia variedad de presentaciones editoriales que permiten trazar un mapa diverso de la literatura contemporánea. En el terreno de la narrativa juvenil y fantástica, Karine Bernal presenta Rey 3. El corazón del rey, un libro por el que el año pasado preguntaron muchas y muchos de los fans de esta saga (directamente a la autora), ansiosos por saber el destino de sus personajes; una obra que continúa explorando mundos imaginarios y conflictos épicos.
La literatura infantil y juvenil también ocupa un lugar sustancial dentro de la programación. Gina Jaramillo presenta Mamina y su aprendiz de botánica, un cuento entrañable sobre el duelo, los saberes ancestrales y el vínculo entre una abuela y su nieta. También podrás encontrarte con la introducción a Raros, desde la voz de Valeria Gallo, un libro álbum en el que, de a poco, aparecen personajes extraños con el propósito de celebrar las diferencias frente a los ojos de los lectores más pequeños. Y para las y los jóvenes, Paulina Márquez y Montserrat Castro traen La secretaria del inframundo, una novela gráfica que amplía los formatos tradicionales de lectura.
La no ficción también se hace presente con títulos como México épico de Alejandro Rosas y Francisco Javier González, en el que recorren historias que han forjado la identidad deportiva de México desde las dificultades superadas en lo económico, lo social y las expectativas.
El segundo tomo de Cuchara y memoria de Benito Taibo —uno de los favoritos del público Fenal— llega también, por supuesto, con su autor, para contarnos más sobre las experiencias de probar esos platillos que despertaron en él las más vivas emociones; relatos personales mezclados con la memoria colectiva.
Parte ficción, parte archivo histórico,Las Cervantasde Martha Bátiz describe la vida de cinco mujeres que rodearon a Cervantes y que la historia quiso borrar, por considerar a una de ellas la hija «ilegítima»; es el resultado de 16 años de escarbar en la historia. Por otro lado, Liliana Blum en la novela Ráfaga Roja nos cuenta sobre los días de Hannie Schaft en la resistencia holandesa contra el Tercer Reich.
Por su parte, la poesía encuentra un espacio relevante con Electrocauterización. Algo como una llaga de Anaclara Muro, obra ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2025, la cual aborda el tema del estigma del virus del papiloma humano y la experiencia de las mujeres en el tratamiento.
Como ya leíste en el artículo dedicado a los Ciclos Fenal 37, está el dedicado al misterio y al suspenso, que en parte será representado por autores como Xavier Velasco que vuelve a la ficción con la obra Mala espina, situando al lector con un elenco escabroso en una Ciudad de México siniestra. En esa misma línea, Antonio Malpica deja de lado la literatura infantil y juvenil y presenta su primera novela para público adulto: La maldita novela, en la que construye una narración sobre un autor que finaliza un manuscrito que considera destinado al éxito (de manera obsesiva) y, al mismo tiempo, se resuelve un caso digno de detectives.
En el miedo y el suspenso no pueden faltar figuras que se han abierto camino desde el mundo del podcast, por ello las Morras Malditas tomarán el Patio de los Cuentos para presentar su libro Apaguemos la luz y entremos a la noche, donde dan voz a personas que han experimentado el miedo en la sierra de la mixteca, en Oaxaca, y el desierto de Sonora.
En el mismo entramado del mundo de internet, Laura Juliana Ramírez, conocida en Instagram como @perrito_feminista, presenta su primer libro. A esta diversidad se suman otras propuestas que amplían el espectro temático de la feria, como América Rodas que presenta Una perfecta confusión; Kike Vázquez y Luz Zenteno presentan Paráfrasis cerebral, mientras que Tere Díaz Sendra participa con la colección Recupera tu brújula emocional, enfocada en el bienestar y el desarrollo personal.
Estos son solo algunos de los autores y autoras que integran el programa literario que, como ves, incluye a todos los públicos y que integra a todos los Ciclos Fenal. Más allá de las cifras o la programación, lo que distingue a esta edición es su capacidad para articular una narrativa coherente entre pasado, presente y futuro. La conmemoración de los 450 años de la ciudad no aparece como un elemento aislado, sino como un eje que atraviesa las distintas actividades y propuestas editoriales. En este entramado, el Instituto Cultural de León se posiciona como un actor clave, capaz de generar contenidos que dialogan con la historia sin dejar de mirar hacia adelante.
Como cada edición, más allá del ámbito literario, la Fenal mantiene su carácter multidisciplinario a través de una programación artística y de talleres (de los que ya te contamos en esta edición de Alternativas). Esta integración de disciplinas permite que la experiencia de la feria no se limite a los libros, sino que se expanda hacia otras formas de expresión cultural.
Recorrer la Fenal implica enfrentarse a una abundancia de opciones: múltiples salas, actividades simultáneas y decisiones constantes sobre a dónde dirigirse. Pero es en esa misma complejidad que radica su riqueza. La feria invita tanto a planear como a perderse, a dejarse llevar por la curiosidad y a descubrir aquello que no estaba previsto.
Porque muchas veces la experiencia que más recordarás no es la que planeaste, sino la que aparece de manera inesperada: una presentación a la que se entra por casualidad, una autora desconocida que se vuelve imprescindible, un libro que transforma la manera de ver el mundo o que le pone palabras a lo que sientes.