Si bien la gastronomía mexicana es mayormente famosa en el extranjero por los productos hechos a base de maíz, en nuestro país el pan —ese alimento, suave, migajoso y muchas veces colorido— se ha arraigado tan profundamente que sale de las cocinas, las charolas y los platos hasta entrar en el arte, a la forma de expresarnos y de vivir el día a día.
«El panadero con el pan, el panadero con el pan», ¿lo leíste cantando? Aunque no hayas visto la película ¡Ay Amor… cómo me has puesto! (1951), en la que se estrenó esta canción de Ventura Romero en voz de Germán Valdés Tin Tan, seguro la conoces y la has escuchado y cantado más de una vez, tanto, que hasta el tono te sale de manera natural.
Esta estrofa salió del cine para popularizarse en carros, triciclos, camionetas y bicicletas adecuadas como negocios ambulantes que, aún hoy, venden este delicioso producto por toda la ciudad. Diariamente sonoriza las calles y cierra el anuncio con un: «el que no sale se queda sin el pan para comer. Diga si va pronto a salir porque si no, para seguir repartiendo el pan».
Y aunque ésta es la canción mexicana más popular dedicada a tan socorrido alimento, no es la única, también está La chilindrina (1970) compuesta por Chava Flores, en la que enlista parte de la variedad del pan dulce mexicano de manera picaresca; años después, en 1974, Los Locos del Ritmo sacaron el tema Pan con mantequilla, que más adelante fue interpretado por el famoso payaso mexicano Cepillín y, recientemente, por Los Cepillines.
Pero así como hay referencias culturales de una mente creativa hacia la sociedad, también hay otras que surgen de lo comunitario y la cotidianeidad, y que llegan al cine u otras disciplinas artísticas, tal como los refranes y dichos.
Por ejemplo, una frase que usamos en tiempos recientes cuando nos ‘pega’ la nostalgia o que solemos aconsejar a alguien que está melancólico es «¡Cómete un pan, cómete un pan! ¡Cómetelo, cómetelo, cómetelo», pero hace unas décadas se decía más románticamente con un «Las penas con pan son buenas», como lo enuncia Pedro Infante en su papel en A.T.M. ¡A toda máquina! (1951) cuando se queda sin trabajo.
Otra frase que se ha usado tanto en el cine como en el día a día es «¿A qué hora sales por el pan?», un dicho muy utilizado, sobre todo en el México Revolucionario y por Eugenio Derbez en el doblaje de Burro para Shrek 2, que si bien la película no es producción nacional, causó un gran revuelo y apropiación en nuestro país justo por este tipo de referencias regionales.
Recomendar «un bolillo pal’ susto» es muy de abuelitas y de chilangos para después de un temblor que no fue grave; o decir «Donde hay hambre, no hay pan duro» o su variación «a buen hambre, no hay pan duro», se ha usado por décadas hasta en un sentido pícaro, incluso una vez, Televisa lo hizo propio para un capítulo del programa Como dice el dicho.
Pero nuestro gusto por el pan no se queda en las palabras y referencias, también lo llevamos a las acciones. Por ejemplo, la clásica concha ha sido reflejo de festividades, efemérides y temporadas, como aquellas que dejan de lado sus sabores tradicionales de vainilla y chocolate para hornearlas de matcha, tocino o lavanda. En esta modernidad, también es posible encontrar creaciones innovadoras en muchas panaderías, como las triconchas para las celebraciones patrias o las conchas arcoíris cuya costra de azúcar hace honor al Mes del Orgullo LGBTIQ+.
Pero este es tan solo un ejemplo, ya que hay variaciones para echar a volar la creatividad y saciar antojos extraños como las manteconchas, las donchas o las conchurras; o bien, en formas diferentes como las conchamacos o en tamaño miniatura como las que se encuentran cada 10 de septiembre en Barrio Arriba.
Y ya que hablamos del tema… Conocida como la Fiesta del Pan Chiquito o la Fiesta de los Panecitos, esta festividad local nació en el templo dedicado a San Nicolás de Tolentino, ubicado en la colonia Obregón (mejor conocida como Barrio Arriba). La leyenda cuenta que hace más de medio siglo los feligreses llevaban panecillos como ofrenda y a bendecir, con la intención de pedir buenas cosechas y salud para la comunidad.1 Con el paso del tiempo esta acción se volvió tradición y, mezclándose con la creatividad mexicana, el pan de agua (receta tradicional para el sacrificio cristiano conocido como ayuno) pasó a ser una amplísima oferta de pan dulce en todas sus presentaciones.
Otras de las celebraciones en la región que tienen como protagonista al pan, es la Feria de la Panificación, uno de los eventos más importantes del municipio de Acámbaro que, en tres días (del 9 al 11 de julio) reúne a más de 41 mil visitantes y deja una derrama económica superior a los 20 millones de pesos2. Además, este evento ha hecho famosas a las acambaritas, una pieza tradicional que se puede comprar todo el año y poseé su sello de Indicación Geográfica Protegida (IGP).
Esta festividad se ha hecho famosa en Guanajuato y fuera del estado —incluso del país— por la lluvia de pan, en la que decenas de miles de acambaritas se avientan desde autos y camionetas que avanzan en un tipo desfile. A este evento, como a cualquier salida con clima lluvioso, se recomienda llevar paraguas, solo que aquí, por contradictorio que parezca, se usará al revés para habilitar su función de canastilla y recolectar la mayor cantidad de piezas posibles.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo este diverso alimento se ha introducido en nuestro país desde aspectos sociales, artísticos, económicos, laborales y gastronómicos, así que, cuando alguien vuelva a declarar que en México no existe cultura del pan, mi recomendación sería alejarse de esa persona silbando o tarareando felizmente «el panadero con el pan, el panadero con el pan».
Referencias:
- 1. Redacción. (2025, 1 de septiembre). Vuelve la deliciosa Feria del Panecito en el Barrio Arriba. Viva León. https://leon-mexico.com/blog/ideas-para-hacer/vuelve-la-deliciosa-feria-del-panecito-en-el-barrio-arriba/
- 2. Carmona, J. (2025, 22 de julio). Feria de la Panificación deja derrama de 24 millones de pesos en Acámbaro. El Sol del Bajío. https://oem.com.mx/elsoldelbajio/local/feria-del-pan-en-acambaro-deja-derrama-de-24-mdp-24862527