Para adentrarnos más en el tema, visitamos algunas panaderías y consultamos varias referencias que arrojaron el siguiente listado (sin orden específico), de las que podrían considerarse como las tradicionales en León.
Comencemos con La Central, una de las más antiguas que continúan operando. Fue fundada por Jesús Ramírez en 1904 y su primera sede fue en la calle Rayón 407, más tarde se trasladó a un local entre las calles Josefa Ortiz y Justo Sierra, en la zona Centro y, actualmente, se ubica en el bulevar Campestre 115, en Jardines del Moral.
Desde que entras, es visible lo amplio del lugar y cómo destaca la madera —tanto en su infraestructura como en los muebles decorativos— que, junto a elementos como el gran candelabro que ilumina el sitio y los anaqueles de hierro que sostienen el pan, brinda un estilo clásico muy agradable. El ambiente facilita imaginar a aquellos clientes que llegaban a surtirse en esta tienda hace más de cien años, además de que evoca un sentimiento de nostalgia que se complementa con el aroma artesanal que permanece hasta las últimas horas del día gracias al horno de adobe calentado con leña de nogal.
Entre su catálogo se encuentran las cazuelitas, los prusianos, las chorreadas y los bolillos, estos últimos situados en un mueble de hierro. Asimismo, son notables las pastitas que son cuidadosamente acomodadas al lado de la caja de cobro para el deleite visual del espectador. Con estos detalles, no hay duda de que La Central es una panadería que hay que conocer para tener una conexión con la historia panadera de León.
Otra panadería que está muy presente en la memoria de las y los leoneses es La Tradicional, cuyo nombre original era Panadería de San Juan de Dios, ya que siempre ha estado ubicada en este tradicional barrio de León. Fue fundada en 1980 por Juan Manuel Becerra, en ese entonces cerca de la esquina de Pino Suárez con Guillermo Prieto; ahora es una de sus hijas, Alicia Becerra, quien está al frente del negocio ubicado en la calle Ignacio Altamirano 210-A. Es un pequeño local que permea los alrededores con olor a pan recién hecho. Aquí se puede ver a los panaderos amasando y horneando cada una de las piezas con gran dedicación, en cualquiera de los dos turnos del día, con tal de tener el pan siempre caliente para los comensales.
Para adquirir la variedad de productos, es necesario hacer fila que, generalmente, inicia dentro del local y se extiende por fuera dependiendo la demanda y es que, es tan conocida y querida que los clientes están dispuestos a hacer largas hileras —incluso bajo la lluvia— para obtener su pan. Al entrar, se toma una charola y unas pinzas para proceder a elegir las piezas mientras se avanza. Es recomendable hacer la selección previa de los panes que se pueden ver desde las vitrinas, entre ellos las donas de chocolate, azúcar y fresa; los de hojaldre; sevillanos; pastelitos estilo pingüino y los famosos cubiletes, uno de los favoritos de casa así como las conchas. El trato es muy amable y el ambiente familiar se percibe desde que llegas, no solo por la atención de los Becerra sino también porque es de las panaderías que, por su auténtica elaboración de productos hechos a mano, se mantiene como las 'de confianza' en León.
La San Sebastián, antes ubicada en la calle 16 de septiembre en Barrio Arriba, ha encontrado su lugar en el gusto de las y los leoneses gracias a su amplio catálogo de pan, que incluye piezas como: conchas de frutos secos, pastel mil hojas, tabasqueñas, chinos de naranja, daneses de mantequilla, bigotes de chocolate y cubiletes de crema pastelera. Además de las pastitas de nuez, naranja y ajonjolí, aunque, sin duda, los favoritos del público son las empanadas hechas de hojaldre con relleno de atún y los panquecitos de nuez que, regularmente, se agotan durante la mañana. Desde el 2020, los encuentras en la esquina de 5 de Febrero y Manuel Doblado, en un local rosado con el que se mantiene viva su huella de pan.
Reconocida por sus bolillos de queso acompañados con chile jalapeño, jamón, chorizo y rajas con champiñones, la Panadería Muñoz ha adquirido gran fama en la ciudad. Con más de 80 años de historia, el negocio, que está en Barrio Arriba, comenzó con Tomás Muñoz, aunque actualmente pertenece a su viuda, la Sra. Antonia Dávalos. Aquí los clientes llegan para comprar los populares y deliciosos bolillos rellenos y, durante la celebración a San Nicolás de Toletino, los principales compradores son los devotos que llegan para adquirir el pan de agua que llevarán a bendecir en el marco de la celebración a este santo, el 10 de septiembre.
En este listado no podía faltar La Poupée. Inaugurada en 1983, cuenta con dos sucursales: en Avenida Roma #908, col. Andrade y en Pasaje Catedral #127, en la zona Centro. El pan que elaboran ha adquirido un sabor particular que lo hace único, dulce, pero no empalagoso, esto gracias a sus altos estándares en la calidad de los ingredientes y en su preparación.
Entre los panes favoritos están las conchas, las empanadas y los bolillos, conforme a lo que nos comparte personal de la sucursal Andrade, destacan las pastitas de mantequilla y chocolate, la variedad de donas —de chocolate oscuro y claro, azúcar con relleno y blancas—, las mantecadas, piedras, polvorones y los cuernitos. Los bolillos de esta sucursal están situados en canastos de mimbre que gozan de su propia iluminación, lo que les añade un aspecto dorado atrayente. ¡Y no olvidemos sus pasteles y gelatinas!, productos por los que se han ganado reconocimiento.
Dentro de este listado también podemos encontrar negocios como La Perla, fundada en 1937 por José de Jesús Ascencio Jiménez y que actualmente se localiza en la calle Apaseo #316, en la colonia Industrial. Es un negocio que ha pasado por varias generaciones, no solo entre la familia, sino entre la comunidad que aquí ha aprendido el oficio de hacer pan. Entre su selección de productos están las conchas, las donas, los cuernitos y panqués; sus auténticos bolillos con queso y chorizo, y la variedad de pasteles de tres leches y nata.
Una más es El Túnel, creada por Nicolás Bocanegra Ávila y manejada actualmente por su familia. Ésta se encuentra en el número 104 de la calle Rivera en la colonia Bellavista. Destaca por sus pancitos hechos especialmente para ser bendecidos en la fiesta de San Tolentino y, a pesar de que hornear panes de tamaño pequeño es muy común entre la comunidad de panderos del barrio, los de El Túnel han destacado por su variedad de piezas y colores.
Finalmente está La Rosita, ubicada en la calle Las Artes del Barrio de Santiago y que es conocida por hacer su pan en un horno de leña, listo para ser consumido calientito desde las 07:00 de la tarde.
Como podrás darte cuenta, cada panadería tiene su propia historia y sabor único; las que nombramos son solo algunas de las que se han ganado el corazón de León y es que, el pan, de entre todos los alimentos, es uno que evoca recuerdos.
Esta autora tiene muy presentes y con especial cariño, los sevillanos de La Tradicional que merendaba por las noches en casa de la abuela. En la mesa se postraban las piezas y, en torno a ellas, la compañía de la abuela y demás familiares reunidos en torno a conversaciones relevantes y risas memorables. Son esa clase de recuerdos los que traen los panes hechos a mano y es por eso que seguimos comparándolos, porque son la combinación de unión, tradición y recuerdos.
Referencias
- Hernández, V. (2025, septiembre 11). El pan de toda la vida: la historia que sigue viva en las panaderías de León. Mi Estilo Bajío. https://miestilobajio.com/el-p...
- ¡Lista la fiesta de los panecillos! (s/f). OEM. Recuperado el 10 de junio de 2026, de https://oem.com.mx/elsoldeleon...
- Pérez, R. H. (2024). La Panadería en León (Archivo Histórico Municipal de León, Ed.). Archivo Histórico de la Ciudad de León.
- TV4 Noticias Guanajuato. (2025, agosto 7). TV4 Noticias Guanajuato. https://tv4noticias.com/panaderia-la-central-mas-de-un-siglo-horneando-tradicion-con-las-manos-y-el-alma/
